Ainara Goñi, de nacionalidad francesa, fue detenida ayer a la salida de su trabajo entre las localidades vascas de Donibane Loitzune y Ziburu, informó ayer la asociación de defensa de presos, Askatasuna.
La asociación, ilegalizada en el Estado español pero no en el francés, confirmó además en un comunicado el arresto también ayer de Jon Oihenart, sospecho igualmente de estar vinculado con la organización juvenil vasca Segi. A estos dos arrestos se suma la detención también ayer de Bernard Trounday, que confirmaron fuentes próximas a la investigación.
Es la primera operación de este tipo en Iparralde desde que ETA anunció un alto el fuego permanente el pasado marzo.
Oihenart y Trounday fueron arrestados en sus domicilios en Isturitz y Hendaia, y llevados posteriormente a la comisaría de Baiona, donde están bajo custodia, agregaron las fuentes.
La operación fue dirigida por la División Nacional Antiterrorista (DNAT) y la policía judicial de Burdeos, en aplicación de una comisión rogatoria de la juez antiterrorista Laurence Le Vert, principal encargada de los sumarios sobre ETA.
Las detenciones ayer en Iparralde de tres jóvenes presuntamente vinculados con la organización radical vasca Segi son «un obstáculo grave para la puesta en marcha del proceso democrático de paz», dijo el portavoz de Askatasuna, Jean-Francois Lefort.
Lefort lanzó esa advertencia en una rueda de prensa en la localidad de Baiona para denunciar las detenciones.
Para Lefort, estas detenciones son «un gesto político que prueba que la represión está en el orden del día», y tienen como «objetivo condicionar la puesta en marcha de un proceso de paz democrático».
«Los Estados español y francés no han dado los pasos necesarios para el proceso», insistió el portavoz de Askatasuna, ilegalizada en el Estado español pero no en el francés.
El portavoz de Askatasuna, que ayer dos concentraciones de protesta por las detenciones, pidió a París que «reconozca su participación en el conflicto vasco, que participe en su resolución y que pare la ley de excepción creada para reforzar la vía represiva y oponerse al diálogo».
Por su parte, el parlamentario vasco del PP, Carlos Urquijo, pidió ayer al consejero de Interior, Javier Balza, que prohíba a Askatasuna celebrar diversas concentraciones en varios municipios anunciadas para el viernes, argumentando que los «actos se enmarcan en una campaña de presión y amenaza por parte del entorno de ETA .Urquijo presentó una iniciativa en el Parlamento vasco, en la que pregunta al titular de Interior si ha recibido comunicación de estas movilizaciones que portavoces de Askatasuna. El parlamentario del PP reclama al consejero Balza que esté «vigilante y prohíba estos actos». |