LA LARGA DURACIÓN del debate entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy privó al portavoz del Grupo Vasco, Josu Erkoreka, de exponer sus argumentos en la primera sesión del Debate sobre el Estado de la Nación. Será esta mañana, a las nueve, cuando el representante jeltzale abra la segunda sesión. En cualquier caso, Erkoreka hizo una valoración de urgencia sobre lo ocurrido ayer en el hemiciclo de la Carrera de San Gerónimo.
Erkoreka solicitó al líder socialista que dé los «pasos necesarios» para encarar con garantías el proceso de paz, «ya que sabe que nos tendrá apoyándolo». Según agregó, el nuevo escenario abierto tras el anuncio de alto el fuego permanente de ETA pasa también por hacer frente al conflicto político vasco «en toda su integridad». «Una vez desaparecida ETA, se abre en toda su extensión y en toda su complejidad el profundo contencioso vasco», subrayó Erkoreka, quien, en referencia a Zapatero, recalcó que «hay compromisos suyos que no puede eludir en este momento».
De cara a su intervención de hoy, señaló que «es insoslayable» hacer mención al proceso de paz en Euskadi, «que es la cuestión principal en la agenda política». En ese sentido, el PNV hará «un par de apostillas» y subrayará su buena disposición para colaborar con el Ejecutivo de cara a lograr la pacificación y un arreglo político en Euskadi.
Respecto al enconado enfrentamiento entre Zapatero y Rajoy lo consideró como la «controversia habitual» entre PSOE y PP. «Zapatero ha arrancado de una valoración excesivamente optimista y positiva de la gestión del Gobierno, infravalorando los aspectos más negativos», consideró, mientras que «el mensaje de Mariano Rajoy estuvo centrado en los ítems habituales en él como la nación o la unidad de España».
Discurso plano
Por la mañana, Erkoreka declaró en los pasillos del Congreso, al término de la intervención del presidente del Gobierno, que su discurso había sido «totalmente previsible», «bastante plano, con muy poco relieve político, muy economicista y muy poco equilibrado». Para él, Zapatero cargó «excesivamente las tintas sobre los aspectos positivos de la gestión del Gobierno -que existen y son indudables-», pero consideró que había ignorado aspectos negativos, «incluso negros nubarrones que se ciernen sobre el futuro, por ejemplo en el ámbito económico o en el de la red empresarial».
«La intervención ha sido un ejemplo bastante claro de aquella máxima según la cual las estadísticas se pueden utilizar también para falsear la realidad, porque ha hecho mucho uso de la estadística, pero no para rendir tributo leal a la verdad», declaró Erkoreka. El portavoz del PNV consideró que el discurso de Zapatero debería haber sido «más equilibrado» y debería haber reconocido los errores, ya que de lo contrario «nos encontramos ante lo que puede ser una crónica de una dulce decadencia, si el presidente no acaba asumiendo los aspectos negativos». |