LOS MINISTROS de Transporte de la UE abogaron ayer por desarrollar nuevos dispositivos para aumentar la seguridad en los coches, como limitadores de velocidad o sistemas que bloqueen el arranque de los coches en casos de exceso de alcoholemia.
Aunque aún no se sabe cuándo la CE presentará propuestas oficiales en este sentido, en un debate celebrado ayer en Luxemburgo, varias delegaciones pusieron de manifiesto la importancia de hacer todo lo posible para reducir las excesivas muertes en las carreteras de la UE.
La ministra española de Fomento y el titular francés de Transportes insistieron en la importancia de estos dispositivos. Por su parte, el ministro austríaco de Transporte, en nombre de la presidencia de turno de la Unión, que ocupa su país, señaló en rueda de prensa el compromiso de todos los estados miembros para conseguir unas carreteras más seguras y reducir el número de muertes en las carreteras.
Según los datos de la CE, el número de fallecidos en accidentes en las carreteras europeas descendió un 14% en el período 2001-2004, lo que está lejos del objetivo de reducir a la mitad las víctimas mortales para 2010. Frente a los 50.000 muertos que se registraron en 2001 en las carreteras de la Unión Europea, las primeras estimaciones de 2005 apuntan a 41.600 fallecimientos, es decir, 115 cada día. De ahí la necesidad de hacer mayores esfuerzos y adoptar nuevas iniciativas, según destacan unas conclusiones aprobadas por unanimidad por los ministros.
El texto apuesta por el desarrollo de dispositivos como el control electrónico de estabilidad, los testigos del cinturón de seguridad, los sistemas de frenado asistido, los sistemas de visión trasera y de visibilidad de los vehículos pesados y los faros encendidos de día.
Los ministros también consideran que debería prestarse mayor atención y establecer medidas de protección especiales destinadas a los motoristas y a los usuarios de carreteras que son extremadamente vulnerables, en especial los peatones y los ciclistas. |