 |
|
|
 |
Crouch desciende del avión que llevó a Inglaterra hasta Alemania. Archivo |
|
|
|
Crouch
|
|
El punta inglés de 2,01 metros ha pasado de ser blanco de mofas a figura mediática, gracias a sus goles y a sus celebraciones en las que imita el movimiento de un robot
|
 |
|
Jon Larrauri Bilbao
|
 |
Goleador de altos vuelos
peter crouch es el claro ejemplo de que en el fútbol, igual que en la vida, entre el amor y el odio hay simplemente un paso. O mejor dicho, simplemente goles. El espigadísimo (2,01) delantero del Liverpool ha pasado de ser motivo de mofas por su peculiar físico -las casas de apuestas británicas ofrecían momios de entre 66/1 a 100/1 a que, al salir por el túnel de vestuarios se golpearía la cabeza con el escudo de los ‘‘reds’’, aquel que advierte ‘‘This is Anfield’’- y la sequía goleadora que padeció (estuvo cuatro meses sin marcar) a convertirse en una figura mediática por dos motivos: su reciente ‘‘hat trick’’ con Inglaterra en un amistoso ante Jamaica que acabó 6-0 y su peculiar celebración simulando los movimientos de un robot.
Nacido el 30 de enero de 1981 en Macclesfield, Crouch, a quien la altura le viene de familia (su bisabuelo midió 1,82; su abuelo, 1,91; y su padre, 1,97) tuvo una infancia de lo más nómada, siempre al son de los empleos de su padre. Antes de cumplir un año se trasladaron a Londres, y a los 4 cogieron el petate para marcharse a Singapur. En ese país fue donde el ‘‘pequeño’’ Peter tuvo su primer contacto con el balón, jugando partidos en la playa. Un año después volvió a Londres, se hizo aficionado del Chelsea y a los 10 años, tras destacar como goleador en su colegio, ingresó en la cantera del Tottenham.
Crouch no fue capaz de debutar en los Hotspurs Su estreno como profesional llegó en la temporada 2000-01, en las filas del Queen’s Park Rangers, donde logró 10 goles que no fueron suficientes para mantener la categoría. El Portsmouth fue su siguiente destino y el equipo en el que se hizo con un nombre, al marcar 18 goles en 37 partidos, lo que hizo que el Aston Villa pagara en 2002 cinco millones de libras por él.
Marcó tres goles en sus primeros siete partidos, pero no logró hacerse con un puesto en el once inicial, por lo que jugó cedido en el Norwich City de la First Division entre setiembre y diciembre de 2003. En su nuevo equipo sólo marcó cuatro goles, pero su rendimiento fue tan bueno que el club, en señal de agradecimiento, le guardó una medalla con su nombre como regalo conmemorativo del ascenso a la Premier. El Southampton le fichó el verano de 2004 por dos millones de libras y pese a marcar 12 goles no pudo evitar su descenso.
Cuando parecía que Crouch se vería obligado a jugar en la segunda división inglesa, Rafa Benítez decidió apostar por él, al considerarle un elemento desequilibrante debido a su altura. El Liverpool pagó siete millones de libras por sus servicios. Sus comienzos en el conjunto de Anfield no fueron nada fáciles, ya que estuvo 19 partidos sin marcar. Todo cambió el 3 de diciembre, cuando le metió dos goles al Wigan Athletic, los primeros de una lista de 13.
Tras debutar con la selección absoluta en mayo de 2005 ante Colombia, Crouch logró su primer gol con Inglaterra en un amistoso contra Uruguay en el que, por error, le dieron una camiseta en la que lucía su número, el 21, en la parte delantera y el 12 en la trasera. Tras ser convocado para el Mundial, el 30 de mayo marcó en un amistoso ante Hungría y lo celebró imitando los movimientos de un robot. ¿La razón? Él mismo hizo una parodia de sus nulas aptitudes para el baile, captadas por una cámara de televisión en una fiesta que habían dado los Beckham antes de comenzar la concentración inglesa. Dos días después, el príncipe Guillermo visitó el entrenamiento de Inglaterra y pidió a Crouch que repitiera la celebración.
Tras meses de mofas y burlas, la vida sonríe ahora a Crouch. Eriksson le considera pieza clave y hace poco dijo que iba a ser su delantero titular junto a Owen. Gana en el Liverpool 30.000 libras al mes, «una cantidad que nunca pensé ganar», como él mismo admite, y los tabloides británicos le relacionan con la modelo Lauren Pope. |
|