LA GUARDIA Civil da por «prácticamente descabezada» la organización terrorista Grapo tras la detención la pasada madrugada en Reus (Tarragona) de tres de sus miembros, entre ellos el máximo responsable Juan García Martín, quienes preparaban nuevas acciones con fines económicos. Juan García Martín, Carmen Cayetano Navarro y María Aránzazu Díaz Villar componían, según fuentes de la lucha antiterrorista, la actual cúpula de la banda.
Los arrestos se produjeron de madrugada mientras los presuntos terroristas se encontraban en el interior de su piso-franco, situado en la calle Amargura, de Reus. Los detenidos alquilaron ese domicilio hace menos de un mes y llegaron probablemente desde Francia, donde habían estado ocultos durante los últimos meses.
García Martín, según la Guardia Civil, participó supuestamente en las dos últimas acciones cometidas en febrero por este grupo en Zaragoza -donde resultó asesinada una mujer y herido de gravedad su marido- y en Castellón en marzo, donde fue herido de bala el director de una sucursal bancaria en un atraco frustrado. También tenía pendiente una orden internacional de detención e ingreso en prisión por pertenencia a banda armada dictada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en marzo de 2004.
El actual máximo dirigente de los Grapo fue condenado en 1978 a 20 años de prisión por su pertenencia al Comando Central de organización terrorista PCE(r)-Grapo, desde donde ordenó la comisión de múltiples acciones terroristas, entre las que destaca el asesinato de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de un director de Instituciones Penitenciarias. Al año de salir de prisión, donde protagonizó una huelga de hambre junto a otros miembros de la banda y volvió a incorporarse a la actividad terrorista, donde defendió la línea dura de los Grapo. |