El presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo ayer que si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le convoca a un encuentro para tratar de reconducir sus relaciones respecto al proceso abierto tras el alto el fuego de ETA, él acudirá, pero que debe ser Zapatero quien dé ese paso.
Rajoy hizo esta reflexión en un coloquio con empresarios en el XVII Encuentro Empresarial en el Pirineo, que se celebra en Rialp (Lleida) y al que acudieron unos 350 empresarios.
A preguntas del moderador del encuentro sobre si se reuniría con Zapatero, después del anuncio de ruptura del PP con el Ejecutivo respecto del proceso de paz, Rajoy respondió que «cuando me llame el presidente del Gobierno, si él tiene a bien llamarme y si quiere, me reuniré (con él), pero él tiene que llamarme a mí. Es él quien me dijo unas cosas que no cumplió», en alusión a los contactos entre Batasuna y el PSE. «He apoyado al presidente del Gobierno hasta que, incumpliendo su palabra y ocultándome qué iba hacer, decidió anunciar negociaciones con Batasuna», ha afirmado Rajoy.
«Ni me avisó (del encuentro con Batasuna) y se hizo exactamente lo contrario de lo que dijo Zapatero que se iba a hacer», lamentó el dirigente popular, que se ha preguntado: «¿Qué más quiere que haga yo? Quiero que se cumpla lo que me dijo el presidente del Gobierno, que diga la verdad».
Por otra parte, advirtió a José Luis Rodríguez Zapatero que «nadie me puede pedir que acepte una negociación en la que un Estado claudique ante una organización terrorista, porque entonces no seremos un Estado, seremos otra cosa».
Asimismo, aprovechó para decir al jefe del Ejecutivo que, al «negociar» con Batasuna, «damos un ejemplo lamentable al conjunto de la sociedad europea», puesto que la formación abertzale está «en la lista de organizaciones terroristas» de la Unión Europea.
Antes del coloquio, Rajoy aseguró que ve al Gobierno «débil» ante ETA y que ello «le preocupa», y ha subrayado que no aceptará que «la pistola» se convierta en un «instrumento negociador» para obtener réditos políticos. «Negociar con quien tiene la pistola como baza negociadora es convertir a la pistola en un instrumento negociador y es perder seguro», además de ser «inmoral e ineficaz», ha alertado el presidente de los populares.
Diálogo
Por otra parte, Rajoy dijo que, en el caso de Terra Lliure, nunca se pagó un precio político por su disolución, por lo que «sería un enorme error hacerlo ahora» con ETA. «La mía es la vía de la ley, por encima de la ley no hay nada. El único diálogo que cabe con una organización terrorista es el diálogo para ver cuándo van a dejar las armas», subrayó.
«Ignoro qué pretende hacer Zapatero. El diálogo con una organización terrorista me parece disparatado salvo que se trate de dejar las armas. No entiendo por qué hay que premiar a ETA por dejar de matar después de treinta y tantos años», añadió Rajoy
Cambio de actitud
Por su parte, el Gobierno español considera que puede haber un cambio de actitud en el presidente del PP, Mariano Rajoy.
Según explicó a Europa Press el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, «parece que estamos ante un cambio de actitud de Mariano Rajoy». Moraleda argumentó que el dirigente popular ha pasado, en tres días, desde su intervención en el Parlamento el pasado martes, de la «ruptura» de relaciones con el Gobierno, anunciada de una forma explícita, a «querer hablar» con el Presidente.
La vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó ayer que todos los ciudadanos, organizaciones y partidos políticos «hasta ahora» están trabajando por la paz, con la excepción del PP, que «parece que camina en otra dirección» y al que el Gobierno ofrece «mano tendida» y «puertas abiertas» para el diálogo.
Preguntada por la posición que el Ejecutivo mantendrá a partir de ahora, De la Vega indicó que el Gobierno ha tenido y tendrá una posición de «mano tendida» al diálogo y recalcó que «ahora es el momento de trabajar por la paz, de sumar, no de restar». |