La segunda edición de la Feria de la Sostenibilidad Argi eta Garbi, organizada por el Ayuntamiento de Muskiz, los departamentos de Medio Ambiente del Gobierno vasco y la Diputación Foral y Enkartur, consolidó tras la jornada de clausura de ayer el éxito alcanzado el pasado año, con una afluencia «algo mayor» respecto a la primera edición, que se saldó con 15.000 visitantes. Desde su inauguración el pasado jueves y hasta primera hora de la tarde de ayer, el flujo de visitas fue intenso, «pese a las malas previsiones meteorológicas», destacó el alcalde de la localidad Gualber Atxurra. Entre el jueves y el viernes, 3.000 estudiantes procedentes de centros de Ezkerraldea, Meatzaldea y Enkarterri disfrutaron de los talleres y de los ingenios expuestos que basaban su movimiento en energías renovables, en un intento más por concienciar en su uso a las nuevas generaciones.
El recinto ferial ha duplicado su espacio durante la segunda edición y consecuentemente, el número de expositores. Alrededor de 40 carpas albergaban unas 80 instituciones, y empresas. «A pesar del importante incremento de espacio, veinte entidades no han podido asistir, pese a solicitarlo», lamentó el primer edil, quien ya adelanta que «en la tercera edición de la feria, o encontraremos una solución para satisfacer todas las necesidades, sobre todo en materia de energías renovables, o realizaremos una selección para asegurar la operatividad de la feria». En este sentido, la segunda edición de Argi eta Garbi reordenó las carpas y las empresas en sectores naturales en los que realizan su tarea, siendo estos sol, tierra, agua, aire y residuos. Borja Liaño, concejal de Medio Ambiente valoró «la concienciación sobre las posibilidades de mejorar el medio ambiente desde la economía doméstica». |