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La cadena
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José Serna Andrés
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El autor pone en cuestión la labor de la cadena Cope al considerar que realiza un daño enorme a la transmisión de la fe, y espeta a quien competa para que actúe
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La instrucción pastoral "Communio et progressio" fue publicada por la Pontificia Comisión para las comunicaciones sociales el 23 de mayo de 1971 y es considerada como la "carta magna" eclesial católica de las comunicaciones sociales. Entre otras cosas se dice que la comunicación social debe significar respeto, liberación, y potenciamiento de la persona humana en orden a una sociedad planetaria basada en la unidad de seres iguales y libres (nn. 11-18). Habla también de que debe hacerse explícita la no manipulación de la personalidad mediante la desinformación, una propaganda ideológica o publicitaria alienante, o que induzca a comportamientos inauténticos (nn. 14-15). Añade que un requisito fundamental de la comunicación es la honestidad y la veracidad (n. 17). Subraya que la norma moral "del creador de opinión pública" debe ser ante todo el respeto a la dignidad de la persona, y esa dignidad se ofende cuando existe inobjetividad y cuando se implica en campañas propagandísticas de carácter engañoso (n. 29-30). E indica que el receptor no es un objeto pasivo al que hay que persuadir de una verdad, de que el comunicador se cree detentador, sino compañero de una búsqueda común (n. 29). Insiste en el derecho del usuario a ser informado suficientemente sobre hechos e ideas y al mismo tiempo le recuerda el deber de formarse una información objetiva, interviniendo activamente entre otras cosas para contestar distorsiones y mutilaciones de noticias (n. 41). La opinión pública en la Iglesia es descrita en términos de diálogo y coloquio entre los distintos miembros (n. 115). Se dice que quien tiene responsabilidad en la Iglesia procure intensificar en la comunidad el libre intercambio de palabra y de legítimas opiniones y determine, por tanto, normas que favorezcan las condiciones necesarias para este fin (n 116). Ese "libre diálogo", dirigido por el magisterio "no daña a la coherencia y unidad de la Iglesia" si se inspira en la caridad, aun en las disensiones, y está animado por una voluntad constructiva y "grande amor a la Iglesia" (n.117).
Todo ello viene al caso porque numerosas personas creyentes se quejan de que la cadena Cope, a la que no pertenece Radio Popular de Bilbao desde hace años, no cumple estos criterios.
Y no parece que se trata en esta cuestión de una campaña contra la Iglesia, aunque algunos sectores que promueven esta línea en la cadena de radio del episcopado se empeñen en ello. Es más, numerosas personas creyentes consideran que de seguir durante mucho tiempo en esta línea se está realizando un daño enorme a la transmisión de la fe, que es uno de los objetivos prioritarios de la Iglesia en estos momentos. ¿Por qué no se actúa? |
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