El jefe del Servicio General de seguridad israelí (Shin Bet), Avi Diskin, ha denunciado ante el Parlamento un gran aumento del contrabando de armas y munición desde Egipto a la franja autónoma de Gaza, aparentemente por túneles subterráneos.
El diario Haaretz informaba ayer de que el jefe de esos servicios secretos reveló que desde que el Ejército israelí se replegó de Gaza, el pasado 12 de setiembre, entraron a ese territorio palestino, procedentes de la península egipcia de Sinaí, once toneladas de dinamita, unos 10.000 fusiles automáticos, 1.600 pistolas, 65 lanzacohetes, 450 lanzagranadas y misiles.
Diskin, que presentó el informe a la Comisión Parlamentaria para Asuntos de Seguridad, no especificó si esos materiales fueron introducidos por los túneles, que comunican entre la ciudad de Rafah, al sur de Gaza, con el desierto egipcio de Sinaí.
Por otro lado, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, subrayó ayer su total confianza en una investigación del ejército, según la cual Israel no es responsable de la muerte de una familia palestina en la playa de Gaza.
La organización para los derechos humanos, Human Rights Watch había manifestado el viernes sus dudas acerca de la versión del ejército. |