Corea del Norte manifestó ayer que está dispuesta a «aniquilar» a cualquier agresor que intente implicarla en una guerra, pero no ofreció información alguna sobre sus presuntos preparativos para probar un misil intercontinental.
En un mensaje de la cúpula norcoreana transmitido por la Agencia Central de Información de Corea del Norte (KCNA), el régimen de Pyongyang mostró su disposición a incrementar sus medios defensivos para afrontar cualquier agresión externa, en directa referencia a EE.UU.
«El Ejército y el pueblo norcoreanos harán todo lo que esté en sus manos para incrementar su potencial de disuasión militar, con una extrema vigilancia que les permita adelantarse a los pasos de EE.UU., empeñado en hacer provocaciones de guerra contra Corea del Norte con su política antinorcoreana y el apoyo de seguidores como Japón y otras fuerzas belicosas», transmitió la KCNA.
Añadió, según la agencia nipona Kyodo, que, «en caso de que los enemigos prendan la mecha de la guerra, el Ejército y el pueblo norcoreanos aniquilarán sin piedad a los agresores y darán vía libre a la profundamente arraigada ira de esta nación».
Los preparativos norcoreanos para lanzar un misil intercontinental desataron ayer la alarma en el este de Asia y amenazan con anegar los esfuerzos internacionales para devolver a Pyongyang a la mesa de negociaciones nucleares.
El lanzamiento sería simplemente una prueba, sin blancos reales, pero su realización sería una manifestación de fuerza que daría a Corea del Norte un "as" en las difíciles negociaciones multilaterales sobre su programa de armas nucleares.
El éxito del lanzamiento también demostraría que, en caso de dotar a esos misiles basados en los Scud soviéticos y los Nodong norcoreanos con una carga nuclear, Pyongyang podría amenazar con la devastación nuclear el propio territorio nacional de sus principales contrincantes, Japón y Estados Unidos.
Los Gobiernos y servicios de seguridad japoneses y surcoreanos siguieron en máxima alerta todas las informaciones que sus satélites espías y los de Estados Unidos ofrecían sobre el silo de lanzamiento de misiles de Masudan-ri, en la provincia norcoreana de Hamgyong Septentrional.
Medios de prensa de Japón y Corea del Sur indicaron que, según fuentes diplomáticas y de espionaje de esos países y de EE.UU., Corea del Norte había completado la inyección del combustible en un misil Taepodong-2, que quedaba así listo para ser disparado.
Las informaciones apuntaron a que el lanzamiento parecía inminente, ayer mismo o en los próximos días.
Según informan medios japoneses, el ministro de Asuntos Exteriores nipón Taro Aso aseguró que si Corea Norte materializa el ensayo, será inevitable que el tema se trate en el Consejo de Seguridad de la ONU, y que se considere imponer sanciones al gobierno comunista.
Posteriormente dijo a la prensa su gobierno solicitará sin dilación una reunión del Consejo de Seguridad si Corea del Norte prueba el misil de largo alcance Taepodong-2.
Tokio y Seúl no descartan que esta amenaza sea un intento para ganar tiempo en las negociaciones estancadas sobre su programa de armas nucleares. |