 |
|
|
 |
El president Pasqual Maragall se felicitó por la victoria del "sí" en la histórica jornada de ayer. Efe |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
Los catalanes aprueban el Estatut con una participación que rozó el 50%
|
|
El "sí" llegó casi al 74%, el "no" se quedó en el 20% y un 5% votó en blanco
|
 |
Joseba Arruti Bilbao Corresponsal político
|
 |
CATALUNYA DIJO "Sí" al nuevo Estatut, aunque lo hizo con la boca pequeña. No porque los ciudadanos catalanes que se acercaron a las urnas se mostraran poco entusiastas con el texto -ya que el 74% votó a favor- sino como consecuencia de la bajísima participación, incapaz de superar un escasísimo 49%. La referencia histórica de 1979 deja en evidencia los resultados de la jornada de ayer, ya que entonces votó un 59,7% del censo y los "síes" alcanzaron el 88,1%. Sólo en la consulta sobre la Constitución europea, el 20 de febrero del año pasado, acudió menos gente a votar en Catalunya: el 40,6%.
Las razones que pueden explicar la falta de implicación de los ciudadanos van desde la espléndida jornada de sol que llenó las playas catalanas, hasta la ya tradicional menor participación en esta clase de consultas, pasando por el pleno convencimiento de que el ‘sí’ se iba a imponer con facilidad o, incluso, una cierta desazón provocada por un proceso de elaboración estatutaria largo en el tiempo y lleno de complicaciones y altibajos que finalmente provocó la ruptura del Govern tripartito.
Precisamente, tras la ratificación estatutaria Catalunya vuelve a colocarse en un escenario de vísperas electorales, ya que una vez transcurrido el período estival el presidente de la Generalitat, el socialista Pasqual Maragall, debe convocar comicios autonómicos tras la expulsión de Esquerra del Ejecutivo que compartía con el PSC e IC-V. Por tanto, será el próximo Gobierno que salga de las urnas el que deba comenzar a desarrollar el Estatut aprobado ayer.
Las primeras valoraciones de los resultados oscilaron entre la euforia de los partidarios del voto afirmativo, el perfil bajo mostrado por el presidente de Esquerra Republicana, Josep Lluís Carod Rovira, y el empecinamiento del PP en hacer ver que los resultados eran favorables a sus tesis contrarias al Estatut, aferrándose al índice de participación. Por ejemplo, el president de la Generalitat, Pasqual Maragall, caracterizó la victoria de los partidarios del "sí" como «rotunda e inapelable» y dio las gracias al pueblo de Catalunya por la «lección de civismo y madurez democrática» que, a su juicio, supuso esta jornada. «Catalunya ha hablado claro. Ahora todos tenemos que estar a la altura de lo que ha dicho», enfatizó Maragall.
Recurso del PP
Pero en el PP no van a dar tregua al nuevo Estatut. Poco antes de medianoche se conocía que la dirección de esta formación política tiene previsto presentar un recurso de inconstitucionalidad el próximo mes julio, sin esperar a que transcurran los dos meses de plazo permitidos por la ley a partir de la fecha de publicación en el Boletín Oficial. Los ‘populares’ han venido reiterando, a lo largo de los últimos meses, y especialmente en la campaña previa al referendo, que el nuevo Estatut vulnera la Constitución del 78 por considerar que Catalunya es una «nación» en el preámbulo y entrar en contradicción, desde su punto de vista, con el artículo segundo de la Carta Magna.
Mientras tanto, desde ERC, Josep Lluís Carod Rovira admitió el triunfo del "sí", pero advirtió de que el alto nivel de abstención demuestra que este texto «no ilusiona» ni tampoco «despierta entusiasmo» entre la sociedad catalana, lo que, en su opinión, «debe ser objeto de reflexión». Precisamente sobre el alto índice abstencionista, el máximo dirigente de IC-V y conseller de relaciones institucionales, Joan Saura, reconoció que se ha de «reflexionar sobre qué ha pasado».
«En un referéndum de estas características, cuando los partidos se pelean entre ellos y no se hace una propuesta unitaria, se expulsa a votantes hacia la abstención», analizó el dirigente de izquierdas, para quien la participación en los referendos «siempre es difícil y que uno de los cuatro partidos que antes apoyaba el proceso diga luego que "no" es posible que haya repercutido en los niveles de abstención».
Uno de los más felices era el líder de CiU, Artur Mas, quien celebró la victoria del "sí" al Estatut en el hotel Majestic de Barcelona y, sin esperar ni un día, llamó a sus bases a movilizarse para empezar a trabajar con el objetivo de recuperar el Govern de la Generalitat y superar la «crisis institucional, de Gobierno y de liderazgo». |
|