La ratificación de la Convención sobre Derechos del Niño (CDN), adoptada en noviembre de 1989, supone la obligatoriedad en su aplicación, es decir, que los derechos de los niños ahí reconocidos sean una realidad. «Es fundamental hacer que toda la legislación interna sea plenamente compatible con la Convención», expone el presidente de la comisión sobre Derechos del Niño, Jacob Egbert Doek, quien afirma que la CND es «el primer instrumento internacional que crea obligaciones y responsabilidades para los estados».
Aunque los sesenta y dos países evaluados, entre los que se encuentran, Reino Unido, Polonia, Alemania, Croacia, Rumania Bosnia y el Estado español, han incorporado a sus Leyes Fundamentales los derechos recogidos en la CND, «sólo Bélgica e Islandia las han enmendado para añadir provisiones sobre Derechos del Niño». Así lo asegura el último informe Innocenti de Unicef, hecho público ayer en la III Conferencia Euroasiática de Infancia en Palencia.
Aunque las cuestiones relativas a los Derechos del Niño no están sujetas a las fronteras estatales, desde Unicef se aboga por «concebir respuestas regionales e internacionales apropiadas» para hacer frente a temas que afectan claramente a los derechos de los menores, como son la utilización de niños en la pornografía, los llamados niños soldados, el trabajo infantil, el maltrato o los niños refugiados. Así, en este informe, Unicef evidencia que «promulgar una nueva legislación no garantiza la protección de los derechos de la niñez» y define como retos «los vacíos legales y las dificultades para aplicar las normas». «Hay muchos cambios, muchos progresos, pero queda mucho por hacer».
Violencia y pobreza
Pese al progreso en las reformas legales, la pobreza, la violencia y la exclusión social están presentes en la vida de millones de niños y niñas en el mundo. La ausencia, además, de datos fiables y comparables por parte de los estados hace que la situación de la Infancia se traduzca en ‘‘niños invisibles’’. «Muchas veces vemos que muchos menores permanecen al margen de la sociedad -sin ser registrados al nacer, sin acceso a la escuela, demasiado pobres para visitar a un médico- y, por ello, son más vulnerables a la violencia y al abuso», explica la directora ejecutiva de Unicef, Rima Salah, quien afirma que « un desafío crucial», en este tema, es «es la recolección de datos sobre la infancia».
Con respecto a la violencia contra menores, Unicef denunció que éste es un problema generalizado en los países europeos, sea cual sea su nivel de desarrollo, «hasta el punto de que cada año mueren en el contienen por esta causa tres mil quinientos niños de entre 0 y 14 años». En Alemania, por ejemplo, fallecen por esta causa de tres a cuatro niños al día, según la directora de Unicef en esa región, María Cavalis, quien participa en la III Conferencia Euroasiática de Infancia que se desarrolla entre ayer y hoy en Palencia bajo el lema "Por una Europa y Asia central apropiadas para los niños y niñas".
‘Pobreza y exclusión social de la Infancia’ y ‘Violencia en la Infancia’ son las dos principales temáticas, además de la evaluación del seguimiento de la CND, que se tratan durante estas jornadas, en las que participan más de 160 representantes de cuarenta y dos países. |