Casi un tercio de los jóvenes vascos de entre 15 y 29 años afirma sufrir cansancio y agotamiento crónico y uno de cada diez padece insomnio, síntomas psicosomáticos que son significativamente más elevados en Bizkaia. En líneas generales, la juventud de Euskadi afirma gozar de una salud buena o excelente, aunque la percepción es peor entre las mujeres, las clases sociales bajas y a medida que aumenta la edad.
Son los principales resultados del primer informe "Tendencias de la juventud vasca 2006: Salud y Juventud", elaborado por el Observatorio Vasco de la Juventud. El estudio, realizado entre 1.400 jóvenes de Euskadi con edades comprendidas entre los 15 y los 29 años, tiene como objetivo básico conocer la concepción de la salud y analizar los comportamientos y hábitos saludables de la juventud en Euskadi.
Se trata de una primera aproximación a la percepción que los jóvenes tienen sobre su propia salud. «Ha sido un pequeño acercamiento, un análisis por encima del que hemos extraído algunas conclusiones. Había algunos estudios a nivel estatal, pero en Euskadi no se había hecho nada», señaló Bakarne Zuazua, responsable del Observatorio. Aunque de los datos obtenidos es «difícil hacer una lectura de cuál es el estado de salud de los jóvenes», ya que está basado en sus propias percepciones y valoraciones, «el estado de salud subjetivo es importante para saber cuál es el objetivo».
Para ello, se han abordado aspectos relacionados con la percepción de la salud, la alimentación, las relaciones con sus iguales, y la utilización y valoración de los servicios sanitarios. «En las investigaciones sobre juventud y salud siempre se analizan temas como el alcohol, las drogas... Aquí hemos querido estudiar otros aspectos, como la salud psicológica o cómo valoran los jóvenes los servicios sanitarios».
El director de Juventud y Acción Comunitaria, Xabier Sánchez, destacó que casi un tercio de la juventud vasca asegura padecer cansancio y agotamiento todos los días. Además, un 20,3% presenta irritabilidad o mal genio, y un 19,7% afirma sufrir nerviosismo casi todos los días o más de una vez a la semana. Ya con menores índices los jóvenes citan dolencias como dolor de espalda (14,%), dolor de cuello o de hombros (12,9%), dificultad para dormir (11%), dolor de cabeza (8,6%), ánimo bajo (7,4%), dolor de estómago (4,1%), miedo (2,9%) y, por último, sensación de mareo (2,6%).
Estos síntomas psicosomáticos son «significativamente» mayores entre las mujeres y en el territorio de Bizkaia, ya que el modo de vida de los núcleos urbanos provoca una «concentración importante de enfermedades relacionadas con la ansiedad, la depresión, la irritabilidad o el insomnio», subrayó Sánchez. De hecho, la diferencia es «muy significativa» con respecto a Araba, «donde la incidencia es bastante baja». Así, por ejemplo, en este territorio el porcentaje de jóvenes que sufre agotamiento crónico es del 26,2%, muy inferior al 35,2% de Bizkaia, mientras que el insomnio afecta al 14,1% de los vizcainos frente al 8,4% de los alaveses.
Tratamientos psicológicos
En cuanto a las dolencias psicológicas, dos de cada cien jóvenes admite estar en tratamiento psicológico, sobre todo por problemas de depresión (el 22,6% de ellos) y ansiedad (12,9%). Los responsables del estudio calificaron este porcentaje de «bajo», ya que a nivel europeo se calcula que entre un 10 y un 20% de la juventud sufre problemas psicológicos, y en torno a un 7% en el resto del Estado.
Sin embargo, Bakarne Zuazua destacó que más de un tercio de los jóvenes no quisieron responder a esta pregunta, lo que pone de manifiesto la dificultad de detectar estas patologías. «Muchos jóvenes ni siquiera saben que tienen problemas psicológicos. Desde Europa se están haciendo hincapié en que no se detectan los casos hasta que llegan a niveles más severos», recordó la responsable del Observatorio.
En líneas generales, los jóvenes de Euskadi se muestran satisfechos de su estado de salud (el 86,9% lo califica de bueno o excelente), un porcentaje similar al resto del Estado y a nivel europeo. «Hay ciertas constantes que se mantienen. La percepción de la salud es peor entre las mujeres, entre las clases sociales más bajas y a medida que uno tiene mas edad», resumió Zuazua. |