El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España ha inhabilitado por veinte años y seis días al prestigioso urólogo donostiarra, Fernando Arocena, por «grave abandono de sus obligaciones médicas» y para evitar que siga «produciendo perjuicio grave» a sus pacientes. La resolución confirma la sanción que le impuso el Colegio de Médicos de Gipuzkoa el pasado 13 de diciembre y que fue impugnada por el urólogo ante el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España. La Asociación de Afectados ha anunciado su intención de recurrir a la vía civil para reclamar las indemnizaciones que les puedan corresponder.
En mayo de 2005, el Colegio de Abogados de Gipuzkoa le había suspendido temporalmente, a raíz de una denuncia interpuesta por varios de sus pacientes a los que, según el acuerdo de suspensión, el urólogo no trasmitió «la realidad de sus situaciones», les proporcionó «información no veraz» y les realizó «intervenciones que no se debieron practicar», además de ocultarles «datos e información». Según este escrito, el facultativo «desvió pacientes del sistema público al privado con fines interesados» y admitió ser asistido en su práctica médica por su hermana, quien «carece de la capacidad profesional y autorización legal para el desarrollo» de estas actividades y que ha sido denunciada ante los tribunales por el Colegio de Enfermeras de Gipuzkoa por intrusismo profesional. |