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Varios vecinos expresan a diario su oposición a las rampas. Asier Bastida. |
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Vecinos del Casco desmienten que hayan paralizado las obras de las rampas y reivindican «diálogo»
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Contestan a Maroto que no son «okupas y ajenos al barrio», sino vecinos «preocupados»
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Itsaso Estarrona Gasteiz
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NO TIENEN gabinete de comunicación pero llevan días haciéndose oír, cazuelas en mano y quemando silbatos. Empeñados en «desmentir» las acusaciones vertidas sobre quienes protestan a pie de obra contra la «imposición» de las rampas mecánicas, varios vecinos del Casco Viejo se reunieron ayer en la Cuesta de San Vicente.
La "Asamblea de vecinos preocupados", que es como se autodenomina, apoyó sus argumentos con 225 cartas de peticiones al alcalde y 200 instancias al ayuntamiento, así como con 20 denuncias de inspección de trabajo en las que recogen «irregularidades cometidas en las obras».
A pesar de sus repetidas protestas, niegan que hayan provocado que los obreros abandonen sus trabajos, tal y como se ha venido asegurando públicamente. «Lo que ocurrió fue que la empresa que se encarga de las obras, EBA, subcontrató a otra para levantar el pavimento, por lo que a causa del cambio hubo un breve vacío», aclaró Lazkano.
Otro gasteiztarra que participó en la asamblea, Iker Arróniz, quiso rebatir las declaraciones que minutos antes realizó el teniente de alcalde Javier Maroto, quien aseguró que quienes «arman follón son okupas con antecedentes y gente que no es del barrio». El joven vecino, por el contrario, afirmó que «de las veinte recientes denuncias, 17 son de vecinos de la zona». Por ello, insistió en la «necesidad» de que el Gobierno municipal «se siente a hablar con los vecinos», poco después de que el teniente de alcalde Javier Maroto anunciara que la Ertzaintza «vigilará» la zona las 24 horas del día, sumándose a los municipales que ya custodian las obras. |
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