Agruminsa ha iniciado los trabajos para arreglar el vial de la Mina Bodovalle que sufrió varios hundimientos motivados por el derrumbe de galerías mineras sobre las que se asienta. El último de ellos, registrado hace dos años, inhabilitó la carretera.
La maquinaria pesada inició su labor a comienzos de esta semana, que se prolongará hasta agosto, fecha prevista para la recepción de la obra y en la que el vial estará «dispuesto para su uso, incluso pintado y señalizado según el proyecto», aseguraron desde Agruminsa. La inversión prevista para el arreglo del vial de 440 metros de longitud y que supondrá la excavación de 13.400 m3 de material calizo principalmente, asciende a 350.000 euros. La reparación de esta carretera, acceso preferente de los vecinos al polígono de El Campillo, ha tenido que esperar a que los terrenos ofrecieran «condiciones de absoluta seguridad». Una intensa labor previa a la elaboración del proyecto y numerosos estudios geotécnicos han demostrado que el asentamiento de los rellenos del hundimiento «se ha efectuado con propiedad, están compactos y estables». Además y para reforzar aún más el trazado, se colocará bajo el asfalto zahorra, grava de constitución más fina y debajo de ésta material geotextil, que «detecta los pequeños agujeros y soporta el peso de la superficie».
Las obras han sido coordinadas con la Diputación Foral, porque el vial enlaza con la primera fase de la Variante de Gallarta. Para evitar la coexistencia de dos viales paralelos, la carretera se ensanchará hasta llegar a los ocho metros entre carriles y arcén.
Paralelo a estos trabajos, Agruminsa ha confirmado que asfaltará la carretera de siete metros de ancho y 450 de longitud que da acceso a la rotonda de El Campillo, medida compensatoria exigida por el Ayuntamiento de Abanto, para lo cual «ya hemos pedido el presupuesto». |