La diputación de Bizkaia atendió en 2005 las 24 peticiones de reparto de terreno de replanteo de txakoli que recibió, excepto dos, «que no justificaban la titularidad de los terrenos», señaló ayer en Juntas Generales el diputado de Agricultura, Eusebio Larrazabal. El reparto se realizó «ya fuesen jóvenes agricultores, pequeñas explotaciones o grandes» y, de esta forma, el ente foral «apuesta de forma contundente por nuestros baserritarras y jóvenes agricultores».
Larrazabal señaló que el 60% de la superficie repartida se adjudicó sólo a cuatro bodegas porque «se atendió al 100%» de los solicitantes. Una veintena de las interesados están ligados a explotaciones acogidas a la Denominación de Origen mientras un par fueron foráneas.
En el ejercicio pasado se solicitaron 87,38 hectáreas y se repartieron 79. Recordó el trabajo realizado por el ente foral y el de los productores en los últimos años por impulsar el mercado, cuyo fruto es el Plan Estratégico 2005-2009. El diputado, dijo que el 20% de las bodegas vizcainas elabora el 80% de este vino que producen las 70 bodegas. De ellas, 52 bodegas producen menos de 10.000 litros anuales.
En los últimos seis años el número de bodegas ha aumentado en seis, y se ha pasado de 232 viticultores a 290, y de 179 hectáreas a 300.
Un decreto foral de 2005, atendiendo los criterios del Consejo Regulador y la asociación de txakolineros, y a fin impulsar un crecimiento del sector para su fortalecimiento, establece dos grupos diferentes en función del reparto de los derechos de plantación.
Así, los nuevos viticultores o jóvenes agricultores integran el primer grupo, marcado como «prioritario», y en él se encuentran las bodegas ya ubicadas en un proceso de instalación en la Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina o en proceso. El segundo grupo lo constituyen las solicitudes que proceden de agentes foráneos.
El departamento de Agricultura ofrece ayudas para propiciar la concentración de las bodegas más pequeñas a fin de afrontar «con más racionalidad» las inversiones y disponer de una oferta de más calidad. Larrazabal cree que ésta es la forma de afrontar la «excesiva» presencia de pequeños productores en el sector vizcaino con titulares de edad avanzada y con una escasa superficie con la que rentabilizar las explotaciones. «Si no tenemos cuidado, puede que quede en manos de cinco o seis bodegas». |