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Riquelme se relaja en el último entrenamiento de la selección albiceleste. Afp |
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Los apuntes La albiceleste tira de galones
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Argentina espera cumplir ante México con las expectativas creadas hasta ahora
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Jon Larrauri Bilbao
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Zentral-stadion
Argentina caerá en la final ante Brasil, según las casas de apuestas. Si dependiera de los ‘‘momios’’ de las casas de apuestas británicas, la final del Mundial la jugarían Argentina y Brasil. Por un triunfo de los de Parreira se pagan once libras por cada cuatro apostadas y por los de Pekerman, tres por cada una jugada.
Riquelme y Messi quieren entonar el ‘‘cumpleaños feliz’’. Juan Román Riquelme y Leo Messi celebran hoy sus respectivos cumpleaños y seguro que querrán soplar las velas con el billete de cuartos de final ya en el bolsillo. El centrocampista del Villarreal cumple 31 años, y el del Barcelona, 19.
argentina tiene hoy el reto de demostrar al mundo futbolístico que es capaz de dar continuidad a la exhibición de juego y eficacia de la que hizo gala en la fase de grupos. No será nada fácil, ya que tiene delante a un combinado mexicano que, pese a que hasta el momento se ha caracterizado por su irregularidad, ha demostrado que tiene recursos para plantar cara a cualquiera. Los de Pekerman han alcanzado los octavos de final avalados por haber sido la selección que más alabanzas ha levantado hasta el momento, sobre todo después del ‘‘set’’ endosado a Serbia y Montenegro, por lo que le corresponde, a priori, el papel de favorito, algo que queda bien sobre el papel pero que vale de bien poco cuando se miden sobre el terreno de juego dos combinados que se conocen de memoria después de haberse enfrentado en numerosas ocasiones en los últimos años.
Con la recuperación de jugadores básicos como el defensa Heinze y los puntas Saviola y Crespo, que estaban amonestados y se les cuidó para que pudieran jugar los octavos, y del lateral Sorín, baja ante los holandeses por una fatiga muscular, Argentina estaría en condiciones de acercarse o igualar su mejor versión -Coloccini ocupará la vacante de Burdisso en el lateral-. Pese a todo, Pekerman no tiene en cuenta los altibajos de México en la primera fase y ha ponderado su carácter individual y colectivo y no ocultó su impresión de que será un partido duro y de alto riesgo para su equipo. Los mexicanos han llegado al umbral de su objetivo de jugar al menos cinco partidos en el Mundial, pero el destino les ha puesto frente a un rival al que querían evitar, pese a que le vencieron en la Copa América de 2004 y empataron en la Copa de las Confederaciones de 2005.
Las posibilidades de México dependen de que pueda superar la irregularidad de la primera ronda, de que sus delanteros acierten un poco más en las situaciones favorables y de que Jared Borgetti esté recuperado de su lesión en el muslo izquierdo. Por su parte, Argentina pretende mantener el equilibrio que sólo estuvo en duda en los minutos finales ante Costa de Marfil, que se plasmó en la goleada frente a los serbios y que le dio solidez ante Holanda cuando varios de sus puntales se quedaron en el banquillo. Visto lo visto, si algo le sobra a la albiceleste es artillería para torpedear la meta rival, y si las cosas fallan Pekerman siempre puede mirar hacia el banquillo y poner en liza a Tévez y Messi. |
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