Los supuestos contactos mantenidos con ETA por el miembro de la ejecutiva del PNV Gorka Agirre, desvelados ayer por el diario ‘‘El País’’, fueron valorados ayer por el presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, quien señaló que esos «posibles contactos iban exclusivamente dirigidos a buscar la paz y, además, a verificar que la misma se estaba produciendo en todos sus términos».
En una entrevista en Radio Nacional, Imaz señaló que «ésa es la lectura» que hace «de las informaciones periodísticas que se han filtrado, en este caso parcialmente, a un periódico». Las mismas aseguran que Agirre, encargado de relaciones exteriores del PNV, contactó con la red de extorsión de ETA desarticulada el pasado martes y por la que se detuvo en los Estados español y francés a doce antiguos militantes de ETA, entre ellos Julen Madariaga, actual dirigente de Aralar.
El presidente del PNV afirmó también que el mismo Agirre «está desmintiendo» términos como que uno de los contactos se habría producido en un local clausurado en el transcurso de la operación policial y que de ese establecimiento el dirigente nacionalista habría salido con varios sobres, que podrían contener las últimas cartas de extorsión, según fuentes de la investigación.
Preguntado sobre la actuación de Agirre como interlocutor con ETA en las negociaciones que condujeron a la tregua de 1998, Imaz explicó que es «conocido» y «público» que tuvo «un papel en los contactos anteriores» a dicha tregua.
Al parecer, la Policía grabó en abril pasado una conversación entre Joseba Elosua, detenido el pasado martes en relación con la red de extorsión de ETA, y el miembro de la ejecutiva del PNV, Gorka Agirre. |