Dos empresarios navarros fueron detenidos ayer como presuntos autores del pago del denominado "impuesto revolucionario". Las detenciones fueron ordenadas por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y son consecuencia de las investigaciones que realiza contra el aparato de extorsión de ETA, que ha traído como consecuencia la detención el martes de doce personas en Iparralde y Hegoalde. Los dos empresarios, procedentes de Leitza, han sido acusados de un delito de colaboración con organización armada, según fuentes de la investigación, y está previsto que comparezcan ante el juez de la Audiencia el próximo lunes.
La detención ha sido ordenada por el juez Fernando Grande-Marlaska dentro del sumario 86/98 que se instruye en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.
El arresto de estos empresarios ha posible gracias a la documentación incautada a los detenidos en la operación policial que se llevó a cabo simultáneamente en Iparralde y Hegoalde durante la madrugada del pasado martes y se saldó con la detención de doce personas.
Concretamente, en el domicilio de Baiona de uno de los detenidos, José Luis Cau, la policía francesa halló un recibo del cobro del "impuesto revolucionario" a dos empresarios por valor de 64.000 euros. Aunque el recibo estaba fechado este mes de junio, corresponde a una deuda de 2001.
Los apellidos de los dos empresarios navarros, Azpiroz y Saralegui, detenidos como presuntos autores del pago del denominado "impuesto revolucionario", figuraban en sendas cartas de ETA en las que la les agradecía el haber abonado las cantidades exigidas.
Así los aseguraron a Efe fuentes del empresariado navarro, que precisaron que ambos detenidos son propietarios de la empresa Construcciones Azpiroz y Saralegui S. L.
La compañía realiza numerosas obras públicas en la provincia, entre las que figura la estación de autobuses de Pamplona. |