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La unión Europea lamenta el deterioro de la situación humanitaria, la destrucción de infraestructuración y la pérdida de vidas civiles. Pero mientras reclama a Hizbulá el cese de las hostilidades sobre Israel, sólo pide a este último contención y que no recurra a acciones de respuesta que considera «desproporcionadas». El primer debate celebrado ayer por los Veinticinco, tras el recrudecimiento de la situación en Líbano, se saldó con nuevas condenas de la situación y llamamientos a favor de una vía diplomática que parece cada vez más lejana. «Es urgente detener la violencia y volver a la vía diplomática», reclamaron ayer los Veinticinco. En este camino la UE está dispuesta a implicarse al máximo e incluso a formar parte de una eventual fuerza de interposición en la región comandada por Naciones Unidas. «Es sólo una idea, pero ha quedado claro que estamos dispuestos», indicó Erkki Tuomioja, presidente de turno del Consejo. De momento, la aportación europea al debate será el envío del Alto Representante para la Política Exterior de la UE, Javier Solana, a la región. El Gobierno español eclama una revisión de la Hoja de Ruta. |