La evacuación de ciudadanos extranjeros del Líbano, tras seis días de intensos bombardeos israelíes, continúaba ayer, en su mayoría hacia la única salida posible del país, Siria, que comienza a saturarse con los miles de huidos.
Más de 120.000 personas han entrado en Siria a través de la frontera con el Líbano desde el pasado miércoles. Esto complica las gestiones de evacuación, pues los hoteles en Damasco están llenos y no hay plazas en los vuelos que salen desde esa ciudad, indicaron a Efe fuentes diplomáticas en Beirut.
A los planes de evacuación puestos en marcha por España, Francia, Suecia, Italia o Polonia, se han unido, entre otros, en las últimas horas Alemania, el Reino Unido, Rusia, México, Colombia, Argentina y Chile.
Francia negocia con el Gobierno israelí la apertura «cuanto antes» de un puente marítimo entre Beirut y Larnaca (Chipre) para evacuar a miles de franceses y ciudadanos de otros países.
El primer ferry, un barco griego fletado por el Gobierno francés y que cuenta con 1.200 plazas, está camino de Beirut, de donde debería zarpar por la tarde para llegar el martes a Chipre, donde los pasajeros serán transferidos a aviones de Air France.
Residentes y turistas
La operación se repetirá los próximos miércoles y viernes ante las 5.000 peticiones de evacuación recibidas. Se calcula que hay unos 17.000 franceses residentes en el Líbano, además de entre 4.000 y 5.000 turistas.
También Suecia negocia las condiciones de seguridad para fletar un barco con el que evacuar a sus ciudadanos, después de que 1.300 de los cerca de 5.000 suecos en la zona ya hayan logrado regresar a su país en aviones fletados por las autoridades de Estocolmo.
Tras un primer operativo, España mantiene activa una segunda operación en la que está previsto que sean evacuadas 450 personas en las próximas horas. |