El secretario general de la ONU, Kofi Annan, respaldó ayer la idea de enviar una «fuerza de estabilización» al sur del Líbano dentro de un plan de acción internacional una vez que las partes suspendan las hostilidades.
«Vamos a avanzar rápidamente» en el Consejo de Seguridad, afirmó Annan en unas declaraciones tras una reunión con el primer ministro británico, Tony Blair, en las que dijo que tratará esta cuestión durante las reuniones que mantendrá hoy con los líderes del G8 y de otros países presentes en San Petersburgo. «Varios países son miembros clave del Consejo de Seguridad, espero que trabajen con nosotros para lograr un conjunto de medidas», añadió.
Las medidas incluirían el requerimiento para la liberación de los soldados israelíes, capturados y la liberación de dirigentes palestinos arrestados, así como el cese de los ataques militares, y «el seguimiento de esta idea de la fuerza de estabilización», explicó Annan.
Declaración del G8
La cumbre del Grupo de los Ocho emitió ayer una declaración en la que ya avanzaba la posibilidad de una presencia internacional en el sur libanés, y avanzaba el apoyo de los países más industrializados a una iniciativa del Consejo de Seguridad en este sentido.
Blair, por su parte, señaló que «el despliegue de fuerzas internacionales» es «la única forma» en que se pueden prevenir los bombardeos del norte de Israel desde el sur del Líbano.
En su opinión, por muchos llamamientos al cese de hostilidades que haga la comunidad internacional, «esta violencia no va a parar si no creamos las condiciones para su cese».
El primer ministro británico señaló que si la ONU logra poner en marcha su plan de acción, todos los países, incluido Irán, tienen que poner su parte para que funcione. XS1056
Delegación de la ONU
Por otra parte, el jefe de la delegación de la ONU, Vijay Nambiar, que llegó a Beirut para tratar de encontrar una salida a la crisis, aseguró ayer que existen «signos alentadores» para un alto el fuego entre Israel y Hizbulá.
Vijay Nambiar agregó que la misión se trasladará a Israel para proseguir sus conversaciones y que después podría regresar a Líbano.
La delegación de la ONU, integrada por cinco personas, trata de obtener un alto el fuego entre Israel e Hizbulá, cuyos combates dejaron sólo ayer más de 40 muertos y decenas de heridos, según un balance provisional obtenido a través de diferentes fuentes.
Oposición de Israel
Israel, que exige el desarme de la milicia pro iraní de Hizbulá en el Líbano o su alejamiento de la frontera internacional para cesar la ofensiva que entró ayer en su sexto día, se opone al establecimiento de una nueva fuerza internacional "de estabilización" en el sur de ese país.
Fuentes próximas al primer ministro, Ehud Olmert, dijeron a la radio pública israelí que, en lugar de establecer una nueva fuerza junto a las de la ONU (FINUL), establecidas en 1978, lo que debe hacer el Gobierno de Beirut es desarmar al Partido de Dios (Hizbulá) y enviar a su Ejército para mantener la calma en la frontera internacional.
La presencia de fuerzas internacionales en el Líbano meridional se remonta a la década de los 70, después de terminar oficialmente una guerra civil en ese país, y crearse en 1976 una Fuerza Arabe de Disuasión, encabezada por tropas de Siria. |