LAS MUJERES que fuman tienen casi el doble de posibilidades que los hombres de desarrollar cáncer de pulmón, según concluye un estudio que forma parte de un programa que se lleva a cabo en cuarenta centros sanitarios de todo el mundo, entre ellos, la Clínica Universitaria de Navarra.
El estudio es una parte del programa I-ELCAP de detección precoz de cáncer de pulmón, que realiza el seguimiento de unos 30.000 pacientes en todo el mundo, de los cuales 1.500 pertenecen a la Clínica Universitaria de Navarra, informó en un comunicado este centro sanitario, el único del Estado que participa en el proyecto.
Este programa, explicó el director del departamento de Neumología de la Clínica Universitaria y responsable del grupo estatal, Javier Zulueta, busca «demostrar que la detección precoz del cáncer de pulmón mediante TAC torácico de baja dosis de radiación consigue reducir las muertes por esta enfermedad».
Muestra de 16.925 personas
Dentro del programa I-ELCAP, se ha llevado a cabo un estudio con 16.925 fumadores, de los cuales 9.427 eran hombres y 7.498 mujeres, todos ellos mayores de 40 años, que fueron sometidos a un escáner anual en Estados Unidos, país donde las mujeres llevan más años fumando con tasas similares a los hombres.
De estas pruebas, lo que se infiere es que las mujeres tienen una mayor susceptibilidad y un mayor riesgo a desarrollar la enfermedad «por razones que desconocemos», dijo Zulueta, ya que «con la misma dosis de tabaco ellas tienen casi el doble de riesgo», hecho que se demuestra en que, del conjunto de hombres estudiados, el 1,2% tuvo cáncer, mientras que en las mujeres el porcentaje llegó al 2,1%.
Aun así, indicó, «el pronóstico es mejor en mujeres, ya que el riesgo de muerte es el doble en hombres que en mujeres», hecho que creen se produce porque «tiene que haber un componente genético que determina el riesgo».
Actualmente, menos del 15% de los afectados por cáncer de pulmón sobreviven cinco años a la enfermedad, ya que «más del 80% se diagnostican en estadios avanzados», de lo que se deduce la importancia de la detección precoz, porque «la gente sin síntomas no se hace pruebas y, si esperamos a que se manifiesten, es demasiado tarde». |