DE LAS CASI 400 bandas de entre 12 y 17 años que se dedican al crimen en la capital estadounidense, dieciocho son hispanas y el número va en aumento, según la Policía Metropolitana, que destaca la creciente sofisticación de esas redes.
Así lo confirmó Virgilio Baéz, de la Unidad de Intervención y Prevención de Pandillas de la Policía Metropolitana. Pero, la nueva tendencia entre los reclutadores de jóvenes es ignorar sus raíces, por lo que ahora muchas pandillas no se determinan por factores raciales si no que, con el propósito de aumentar sus filas, incluyen miembros de todos los orígenes.
«Son mezclados, empezaron con hispanos solamente, pero ahora son mezclados, hay orientales, etíopes, hispanos, hay de todo, ahora es el que quiera entrar, las puertas están abiertas para todo el mundo».
En la medida en que las bandas son más sofisticadas o tienen estructuras definidas, con presidencia, vicepresidencia y secretariado, reclaman la participación de los jóvenes más sobresalientes de la escuela para que se encarguen de las tareas de contabilidad y organización. |