 |
|
|
 |
Ana Urquijo se mostró algo nerviosa en su estreno en el palco de San Mamés como presidenta del Athletic. |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
Ana Urquijo se estrena arropada por toda Bizkaia
|
 |
|
Javier Núñez Bilbao
|
 |
Ana urquijo fue una de las grandes protagonistas en San Mamés. Ella y el nefasto colegiado andaluz Fernández Borbalán que se cargó el partido a los 19 minutos con la injusta expulsión de Javi Casas. La nueva presidenta del Athletic, primera mujer que dirige los designios del Athletic en los 108 años de historia de la entidad rojiblanca, fue el centro de todas las miradas. Era su estreno en el cargo en La Catedral y en la mente de todos estaba el recuerdo de la pañolada que soportó su antecesor, Fernando Lamikiz, en el choque ante el Atlético de Madrid, protesta que al final le costó el cargo al abogado de Busturia.
Ana Urquijo llegó al campo 55 minutos antes del inicio del encuentro. A medida que se acercaba a San Mamés, la presidenta rojiblanca recibió muchas muestras de ánimo por parte de los aficionados. El pequeño revuelo que se formó ante la puerta de entrada al campo con numerosas cámaras de televisión y reporteros gráficos tratando de buscar la mejor imagen de Urquijo, hizo que por un momento la máxima mandataria rojiblanca se equivocara a la hora de buscar la puerta de entrada a San Mamés, pequeño desliz que corrigió de inmediato.
Ya en el palco estaba claro que ayer era un día para arropar a la presidenta. A su izquierda se situó el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, y a su derecha Izaskun Bilbao, presidenta del Parlamento Vasco. Esta primera fila del palco se completaba con la presencia de la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia; el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán; los directivos del Athletic, Juan Carlos Ercoreca, Fede Arruti y Fermín Palomar, y el presidente del Barcelona, Joan Laporta, que no pudo asistir a la comida oficial debido a un compromiso con las peñas azulgranas en Sitges. Junto a ellos, Josune Ariztondo, secretaria del EBB, o el ex presidente José Julián Ler-txundi. En ese día de estar junto a la presidenta, se notó la falta del alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna.
Sonriente, pero nerviosa, Ana Urquijo aguantaba estoicamente los flashes de los reporteros gráficos, mientras sonaba el himno del Athletic, y por lo bajo, que hay que comportarse, se le veía como entonaba el himno. El gol de Yeste iluminó su cara con una sonrisa. Lo que quince días antes había sido un auténtico divorcio entre afición, directiva y jugadores, se estaba convirtiendo en una celebración.
La acción de Fernández Borbalán hizo que Ana Urquijo encendiese su enésimo cigarrillo. Las cosas se empezaban a torcer y el remate llegó con el gol de Puyol en tiempo de prolongación del primer tiempo. Pese a los dos nuevos goles azulgranas en la segunda parte que dejaba un 1-3 en el marcador, ayer no hubo ni un solo reproche ni al palco ni a los jugadores. Bastante había con reprobar la actuación del nefasto árbitro andaluz.
La crisis institucional parece cerrada y así lo entendió ayer la afición que cerró filas con el equipo y dio margen de confianza al palco. |
|