El Gobierno iraquí impuso el toque de queda en la capital del país el viernes por la noche y la medida de excepción continuará en vigor hasta hoy. La oficina del primer ministro, Nuri Maliki, dio a conocer la medida a través de su portavoz, Haider Majeed, quien precisó que el gabinete había decidido prohibir la salida a la calle de los ciudadanos y la circulación de vehículos.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reiteró ayer que seguirá la ofensiva hasta derrotar a los terroristas, al rechazar críticas de la oposición a un informe que asegura que la guerra en Irak ha ayudado a expandir el terror. |