«el modelo de autogobierno vasco es muy fructífero, no tiene parangón con ninguna fórmula de autonomía en el mundo». Es una de las conclusiones a las que han llegado los antropólogos chinos Hao Shiyuan y Zhu Lun, en su visita a Euskadi.
Estos catedráticos del Instituto de Ciencias Sociales del Gobierno chino provocaron miradas curiosas el pasado viernes cuando, desde la tribuna de invitados, escucharon atentamente los discursos de los parlamentarios vascos durante el Pleno de política general. Pero la Cámara de Gasteiz no ha sido el único lugar en el que han parado. Durante los días que pasarán en Euskadi, habrá también hueco para encuentros con representantes de todos los Departamentos del Ejecutivo de Ibarretxe, así como con miembros de Eudel, la UPV, sindicatos o bodegueros de Rioja Alavesa, entre otros.
¿El objetivo de su visita? Comparar el sistema de autonomía vasco con el de la República China y tratar de «aprender de las fórmulas que aplican las instituciones vascas para conservar la lengua, cultura e identidad vascos», según explica a Deia el profesor Hao Shiyuan, durante una pausa en su apretada agenda. A falta de un estudio más detallado de la información recogida, que pospondrán para su vuelta al país asiático, los dos antropólogos coinciden en destacar «los buenos resultados de las competencias que ejerce el Gobierno vasco» y hacen hincapié en la especificidad del Concierto Económico. Un sistema «nunca visto antes» por los estudiosos chinos, pese a su largo currículum que muestra su paso por Quebec o las comunidades indígenas panameñas, así como la autoría de más de cien tesis sobre nacionalidades minoritarias en todo el mundo.
Asimismo, Hao Shiyuan destaca que «el modelo de autonomía vasco ayuda a sus vecinos a confiar en que, en un futuro, conservarán su identidad». Una confianza en la que, a su juicio, juegan un papel importante «los importantes recursos económicos que las instituciones vascas dedican al desarrollo del euskera y la cultura vasca, así como los numerosos estudios e informes sociológicos que ya existen sobre el País Vasco».
A falta de una semana para concluir su trabajo de campo en Euskadi, los catedráticos chinos ya adelantan su confianza en que «sacaremos experiencias útiles para nuestro país». Eso sí, salvando las distancias. No en vano, en la gran potencia asiática conviven 56 nacionalidades. La mayoritaria, en chino mandarín "han", agrupa a cerca de 1.200 millones de ciudadanos. Las otras 55 suponen el 8,41% de la población total que, en números brutos, se traduce en nada menos que cien millones de habitantes. Una pluralidad también demostrada con la existencia de cien idiomas y religiones tan diferentes como el budismo, el islam, el taoísmo, el catolicismo o las creencias indígenas.
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| Parte del Estatuto vasco, en chino.A. B. |
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