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LA BOLSA se tomó ayer un respiro y vivió una sesión tranquila, en la que los inversores aprovecharon para reordenar sus posiciones y consolidar los niveles logrados la pasada semana, cuando el Ibex-35 se anotó un nuevo máximo y superó por primera vez en su historia los 13.000 puntos. La sesión comenzó con algunas ganancias, pero poco a poco el mercado cambió de signo y se decantó por recoger beneficios, a la espera de que la apertura de Wall Street diera motivos para volver a inyectar dinero en el mercado, algo que no se produjo. Con un mercado neoyorquino desganado y con la vista puesta en la reunión del Banco Central Europeo del jueves, al Ibex-35 sólo le quedaba el camino de los recortes, aunque lo hizo sin excesos y manteniendo el tipo, por lo que pueda pasar en los próximos días. El selectivo cayó un ligero 0,15% y acabó en 12.915,90 puntos. |