El diputado Foral de Formación y Empleo, Julio Artetxe, aseguró ayer en Bilbao que desde su Departamento «se sigue trabajando con Reckitt Benckiser» para evitar su marcha de Güeñes, por lo que consideró que todavía «no es el momento de hablar de recolocaciones». «Hay que ser respetuosos con los trabajadores, que todavía tienen abierto un proceso con la empresa», dijo.
Artetxe afirmó que, «existen alternativas al cierre» de la compañía, puesto que las instituciones publicas tienen «una red de seguridad en caso de que ocurran procesos como este». «Las instituciones estamos para eso, para buscar alternativas, además, el proceso de desindustrialización que ha sufrido Bizkaia nos hace ser más ágiles y mas rápidos a la hora de buscarlas», aseguró. El diputado resaltó que los trabajadores «conocen que el departamento de la Diputación Foral está con ellos para lo que estimen oportuno».
Asimismo, manifestó que «los únicos que tienen la voluntad de cerrar la fábrica es la empresa, «que quiere que esto acabe mal y ha manifestado que el cierre es irreversible».
Por otra parte, centenares de personas se manifestaron ayer entre las localidades de Güeñes y Zalla para reclamar que la multinacional Reckitt Benckiser revoque su decisión de cerrar la planta de Güeñes y exigir al Gobierno vasco que evite las deslocalizaciones de empresas.
Los trabajadores de la empresa y sus familiares, junto con delegados sindicales de otras empresas de las Encartaciones, participaron en esta marcha, que terminó en Güeñes.
El presidente del comité de empresa, Natxo Velasco, señaló que los 191 trabajadores seguirán luchando para que no se cierre la empresa y evitar que «se destruya el tejido industrial de la comarca». |