Alrededor de un millar de transportistas autónomos del Puerto de Bilbao protagonizaron un paro durante toda la jornada de ayer, en protesta por la detención el viernes de dirigentes del sindicato Sintrabi por presuntas «prácticas delictivas» en las instalaciones portuarias.
«Mientras no salga el último a la calle no nos vamos a mover de aquí, nos da igual que pasen tres meses», afirmaba uno de los trabajadores en la explanada del ferry Pride of Bilbao, donde llevaron a cabo varias asambleas, en las que se informaba de los acontecimientos que iban teniendo lugar en la Audiencia Nacional. En la última asamblea, realizada a las 17.00 horas, se decidió continuar con el paro. A las 8.00 horas de hoy se tomará una nueva determinación.
El malestar era evidente entre los centenares de conductores de camión presentes, quienes criticaban el hecho de que las 18 detenciones se hubieran producido un viernes y que, ante todo, veían peligrar sus condiciones laborales. «El meollo de la cuestión -señalaban- es que los transportistas del Puerto de Bilbao tenemos unas condiciones dentro del sector que a muchos ya les gustaría tenerlas».
«Esto es un "patanegra"», añadía uno de los trabajadores más veteranos, con más de 20 años de experiencia. «El problema es que aquí se mueven miles de millones de pesetas en mercancías, hay mucha rentabilidad y todo Dios quiere venir ahora, porque en la carretera hay precios irrisorios».
Los transportistas criticaban asimismo que les tildaran de «mafiosos», y aseguraban que «mafia es lo que había antes, cuando no había tarifas ni estabilidad y no sabías si ibas a poder cobrar el mes». Todo cambió hace unos 12 años cuando, tras muchos problemas, «se regularizó» su actividad en el Puerto. Tal y como explicaban, actualmente el 90% de los trabajadores son autónomos y están al día de todos los seguros, ITV y cotizaciones. «Tenemos herramientas nuevas, plataformas extensibles y damos un buen servicio, y eso que somos todos de empresas diferentes», aseguraban. «Al que no cumple, el sindicato le para los pies, aquí no queremos piratas», añadían.
Por todo ello, señalaban que «volver a lo de antes sería un desastre, tendríamos que empezar de nuevo». Así, se reafirmaban en su plante, que tan sólo fue incumplido por una de las empresas del Puerto, que emplea a unos 130 transportistas. «No quieren trabajar en estas condiciones, porque saben que va contra sus intereses, pero les están amenazando con despedirles si no cogen el camión», explicaban los concentrados.
Los trabajadores, que ven peligrar su actual sistema de funcionamiento, se preguntaban «¿porqué puede haber un convenio del metal y aquí nada? Con los taxis es lo mismo: todos tienen las tarifas reguladas, te montas en el que te toque y ya está, no preguntas lo que te va a costar. ¿Porqué me tengo que pelear yo con mi compañero?».
Añadían que esta manera de proceder «también beneficia a las empresas de alrededor, ya que si un precio de referencia funciona bien aquí, en el resto también». En cambio, «si aquí nos jodemos, en el resto también va a pasar».
Almacenar la carga
Por su parte, la Autoridad Portuaria aseguró ayer en un comunicado que «la entrada y salida de buques no se ha visto afectada en ningún momento», ya que «el paro afecta únicamente a la entrada y salida de mercancías por carretera». Según la nota, «la carga que no puede salir por camión se está almacenando debidamente en las instalaciones del Puerto». |