EL PRESIDENTE de la Cámara de Comercio de Bilbao, Ignacio Echeberria, defendió ayer la labor inversora de los empresarios vascos ante el auge del proceso de deslocalización de empresas foráneas e instó a «valorar mejor la inversión autóctona».
El máximo responsable de la entidad cameral bilbaina expuso esta y otras reflexiones en el Museo Guggenheim de Bilbao con motivo del IV encuentro anual que celebra la Cámara de Comercio de Bilbao bajo el lema "Hacemos empresa" en presencia entre otros, del lehendakari Juan José Ibarretxe; del diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, y del alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna.
Echeberria, que mostró un «optimismo razonable» por la capacidad de adaptación de la economía vasca a los cambios, pese a «cuestiones que pueden ensombrecer la situación», defendió la libertad de las empresas para abrir y cerrar dentro de unas reglas.
El dirigente de la Cámara de Comercio de Bilbao criticó algunos aspectos derivados de la globalización económica y la entrada en el mercado mundial de nuevos competidores de países emergentes, caso de Asia, por ejemplo.
Competencia desleal
Así, Echeberria, destacó que se «da una competencia desleal, en un mercado sin reglas de juego, en el que se copian los modelos y las soluciones, y no se respetan las patentes, ni las condiciones acordadas, por no hablar de la utilización de mano de obra en situación irregular».
Ignacio Echeberria se refirió a situaciones de plena actualidad como el hecho de las deslocalizaciones de empresas extranjeras que suponen el cierre o la reducción «drástica» de las operaciones, «con los consiguientes costes de todo tipo, especialmente laborales». En su opinión, la empresa «ha de tener libertad para tomar las decisiones que considere más eficaces para su estrategia» pero teniendo en cuenta no sólo esa estrategia y el momento presente, sino también «la historia pasada contabilizando las facilidades de todo tipo» recibidas de las Administraciones Públicas, así como «las consecuencias de sus decisiones en el lugar al que afectan».
La inversión foránea
«Es posible que la época en la que la inversión extranjera parecía la panacea haya pasado, y que valoremos cada vez más, con justicia, la inversión autóctona, más pegada a la tierra», afirmó. Recordó que, en Euskadi, la empresa no es, simplemente, una máquina de hacer dinero.
El presidente de la institución mercantil se refirió a la buena marcha de la economía vasca pero dejó claro que hay cuestiones que pueden ensombrecer la situación.
«Entre ellas, cabe destacar la posible pérdida de capacidad de competir que reflejan las cuentas exteriores, el encarecimiento de las materias primas en general, y del petróleo en particular, y las imprevisibles consecuencias de las políticas económicas y posibilidades de los grandes países emergentes, como China, India, México o Brasil», precisó.
En su opinión la economía vasca están demostrando «una gran capacidad de adaptación y de reacción de cara al futuro. |