DESDE QUE nace y hasta los 18 años, un hijo puede llegar a costar entre 98.000 y 310.000 euros, según un estudio realizado por la CEACCU, que refleja el aumento «exponencial» del consumismo entre adolescentes en higiene, ocio, marcas y tecnología así como las diferencias cada vez más acentuadas en función del nivel de renta.
El informe elaborado por la Confederación Española de Amas de Casa Consumidores y Usuarios (CEACCU) en el año 2000 situaba este coste -que incluye conceptos como alimentación, higiene, ropa y calzado, educación, ocio y juguetes, sanidad, complementos y celebraciones- entre los 13 y los 31 millones de las antiguas pesetas (78.000 euros y 186.000 euros).
En relación al ejercicio 2000, la educación es el capítulo que ha registrado más variaciones entre todos los analizados ya que los centros privados triplican en gasto a los públicos. Sin embargo, la alimentación ha crecido «sólo» un 9,5% en los seis años, lo que le sitúa en la partida en la que las familias están más dispuestas a ajustar el cinturón, señalan los autores del informe.
Las etapas con mayores incrementos de gasto son la de los cero a los tres años (entre un 42 y un 46%) y la de la adolescencia, entre los 15 y los 18, (entre un 31 y un 74%). En el primer año de vida, con un coste medio de 7.000 euros, destaca el incremento del gasto en pañales, que en 2000 era de 102.000 pesetas (600 euros) frente a los 1.200 euros actuales.
Además la aparición de nuevos productos para completar la canastilla de un bebé han hecho que el coste de ésta haya pasado de 1.000 euros en 2000 a los 1.800 actuales.
Más diferencias
Sin embargo, es en el tramo entre los 15 y los 18 años de edad en el que el gasto se dispara y las diferencias se acentúan al situarse las medias entre 6.500 y 21.680 euros anuales. El incremento del gasto en esta edad proviene básicamente de la educación, que puede alcanzar los 8.200 euros anuales si acude a un colegio privado; los artículos de higiene oscilan entre los 90 y los 500 euros al año, ya que los adolescentes salen del consumo familiar y adquieren sus propios productos.
Cabe significar que la ropa y el calzado puede suponer un total de 1.600 euros al año; los extras se dividen en adquisición de informática (entre 200 y 2.100 euros) y las celebraciones (100 euros en cumpleaños, a razón de 20 por amigo) más el cumpleaños propio y los viajes de estudios.
Las marcas de ropa y calzado pueden llegar a causar un importante quebranto en las economías domésticas durante la adolescencia. Es importante el aumento del gasto en las partidas de ocio, cumpleaños, música o viajes de fin de curso, según señalan los autores del informe. |