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La Federación Colombiana archiva el expediente contra Botero
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Considera que su implicación en la "Operación Puerto" no pasa de «suposiciones de la Guardia Civil»
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U. L. Bilbao
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LA "OPERACIÓN PUERTO", la actuación policial y judicial (¿y política?) que debía haber acabado con la lacra del dopaje en el deporte español pero que finalmente quedó limitada exclusivamente a su pelotón ciclista; sigue su lento y desesperante proceso de instrucción, pero también continúa generando noticias. Y casi todas contrarias a los intereses de los impulsores de esta caza de brujas. Ayer se supo que la Federación Colombiana de Ciclismo ha archivado sin cargos el expediente disciplinario que abrió en su día contra Santiago Botero, ciclista presuntamente implicado en la trama y que fue apartado por su equipo, el Phonak, el pasado mes de junio. Ettore Sangiovanni, presidente de la Federación Colombiana, declaró que el estudio minucioso de toda la información recabada durante la investigación no les ha permitido hallar una sola prueba concluyente contra el corredor, «tan sólo suposiciones de la Guardia Civil». Botero fue apartado de la diciplina del Phonak, junto a los hermanos Quique y Nacho Gutiérrez, por su supuesta condición de cliente de la trama que dirigía el médico Eufemiano Fuentes, lo que le impidió tomar parte en el Tour de Francia y le mantiene inactivo desde entonces.
El archivo del caso de Botero no es anecdótico. Al contrario. Pone de relieve lo in justo de la situación en la que se hallan decenas de corredores estatales, entre ellos Joseba Beloki, David Etxebarria o los hermanos Aitor y Unai Osa. Estos ciclistas, privados del derecho a la presunción de inocencia por el Código Ético de sus propios equipos, vienen exigiendo a la Federación Española de Ciclismo que les abra expediente, pues están convencidos de que esos expedientes están avocados al archivo, como el de Botero. La Federación Española, sin embargo, prefiere no interferir en el asunto, pues los ciclistas también podrían emprender acciones legales contra ella y porque la UCI, temerosa de que la que se anunció como la mayor operación antidopaje de Europa se diluya como un azucarillo, ha ordenado a sus asociados que se tome con calma la apertura de los expedientes. Al archivo del expediente de Botero podría seguirle, esta misma semana, el de Ivan Basso, que comparecerá ante el Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI). Si así ocurriera, la "Operación Puerto" entraría en una nueva fase. |
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