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Óscar Guerrero ve con «optimismo» el futuro del Kaiku
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El director navarro aguarda esperanzado la respuesta definitiva de dos empresas «que no son vascas»
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Unai Larrea Bilbao
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OPTIMISTA, dentro de la moderación, claro, pues de un patrocinio ciclista se trata y corren los tiempos que corren, pero optimista a pesar de todo. Así se confiesa Óscar Guerrero, director del Kaiku e impulsor, junto con Jokin Garate, de un proyecto al que ambos pretenden dar continuidad una vez finalizada para ellos la temporada 2006 y confirmada la marcha de la empresa lechera. «A ver, soy todo lo optimista que se puede ser a estas alturas de temporada, ya en el mes de octubre, pero la situación no es desesperada. Hay dos casas comerciales bastante fuertes que están estudiando el proyecto que le presentamos, la documentación, el dossier, y estamos a la espera de su respuesta. ¿Van a decir que sí? No lo sé, pero pienso que una de las dos puede salir», decía ayer a DEIA el director navarro.
Guerrero y Garate llevan meses tocando puertas, desde que Kaiku confirmó oficialmente que respetaba su idea inicial, aquella con la que desembarcó en el ciclismo en 2005: la empresa láctea pondría en marcha un proyecto que otros deberían asumir pasados los dos primeros años. Los dos años han pasado y en ésas andan Guerrero y compañía. «¿Qué te puedo decir de las empresas? Poco. Que no son vascas y que tienen el volumen necesario para que su decisión no dependa del esfuerzo económico sino de la conveniencia o no de invertir en el ciclismo tal y como están las cosas. Si la conclusión que obtienen es que el ciclismo puede resultarles rentables, nos dirán que sí. De lo contrario, nos dirán que no», aseguraba el técnico navarro. «Lógicamente, el tiempo pasa, y cada día que pasa veo la cosa con más nerviosismo. Sin embargo, no nos queda otra que esperar, pues en nuestra situación no estamos para lanzar un ultimátum. Estas empresas ya saben que finales de octubre, primeros de noviembre son las fechas límite de cara a presentar la documentación, los avales y los contratos ante la UCI, pero tampoco me agobio, porque en nuestro primer año presentamos los documentos el 13 de noviembre. Tuvimos que pagar una multa, pero pudimos salir», recordaba Guerrero.
Los de 2006 e Iker Flores
Óscar Guerrero no tendría excesivos problemas para confeccionar una plantilla para la próxima campaña. La práctica totalidad de los corredores que han militado este año en el Kaiku se hallan sin contrato y a la espera de lo que sea capaz de obtener su director. A día de hoy, causarían baja Jorge Azanza (Euskaltel-Euskadi), Carlos Castaño (Karpin-Galicia) y Richi Serrano (LPR). También Gustavo César Veloso maneja alguna oferta. Los demás tendrían un hueco en el equipo de Guerrero. «Pero esta vez he sido muy claro con los corredores. Ni les he prometido nada ni les he pedido que me esperen ni me he comprometido a nada con ellos. Saben lo que hay y lo difíciles que están las cosas, y les he dicho que tienen toda la libertad del mundo para aceptar cualquier oferta que se les presente. Lo único que les he dicho es que contaré con ellos en el supuesto de que encuentre un patrocinador, nada más», aclara Guerrero, cuyo primer hipotético fichaje tiene nombre y apellido: Iker Flores, ciclista navarro al que no ha renovado Euskaltel-Euskadi. «¿El presupuesto? El mínimo para salir es de 1,5 millones de euros, pero para poder reforzar el equipo, poder aspirar a más cosas y poder pagar dignamente a ciclistas y auxiliarse serían dos millones de euros», avanza. La estructura del Kaiku, coches, furgonetas y autocaravana, es propiedad de la empresa láctea, lo que elevaría algo más el presupuesto para 2007. «Y está lo del dichoso Pro Tour. Se supone que las tres "grandes" se salen del Pro Tour en 2007, y que van a poder asignar cinco o seis invitaciones, lo que nos daría una plaza casi fija para la Vuelta, y eso sería casi definitivo, pero nadie dice nada. No se sabe lo que va a pasar, y eso nos perjudica», concluye Guerrero. |
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