La policía iraquí encontró ayer los cadáveres de los 26 trabajadores de una fábrica de alimentos precocinados secuestrados el pasado domingo, en el barrio Al Amel, en el oeste de Bagdad, según informó el suní Partido Islámico Iraquí. Según un comunicado de dicho partido, las víctimas, todas suníes, fueron halladas en la zona de Abu Dashir. Al parecer, el domingo, varios hombres armados que viajaban en tres vehículos, uno de ellos de los servicios de seguridad del Ministerio del Interior, se presentaron en las instalaciones de la fábrica, de donde se llevaron a los 26 obreros a un lugar desconocido.
Entretanto, los cuerpos de seguridad iraquíes descubrieron los cadáveres de cincuenta personas, con signos de haber sido torturadas, en distintos puntos de Bagdad, el mismo día en el que catorce trabajadores fueron secuestrados en la capital. Según una fuente del Ministerio del Interior, en las últimas 24 horas se encontraron medio centenar de cadáveres, cinco de ellos de personas jóvenes, con las manos atadas y los ojos vendados e impactos de bala en la cabeza.
Las víctimas fueron ejecutadas con disparos en la cabeza realizados a corta distancia, añadió la fuente. Poco después de este anuncio, catorce personas fueron secuestradas a punta de pistola cuando un grupo de hombres armados asaltó una tienda de informática en el este de Bagdad. |