El primer ministro húngaro, Ferenc Gyurcsány, anunció ayer que se someterá a un voto de confianza en el Parlamento el próximo viernes, debido a la situación surgida con la victoria de la oposición conservadora en las elecciones municipales. Gyurcsány aseguró ante la prensa que la votación, en una sesión extraordinaria, «no sólo tratará sobre el Gobierno, sino también sobre mi persona». Por otra parte, reiteró que el Ejecutivo seguirá con el programa de reformas económicas para sanear las cuentas del Estado y el programa de convergencia.
El partido socialista sufrió el pasado domingo una clara derrota en las quintas elecciones municipales desde la caída del comunismo y en las que el mayor partido de la oposición, el Fidesz, consiguió la mayoría en los condados y ciudades más grandes del país. Viktor Orbán, líder del Fidesz, exigió ayer que los partidos de la coalición (socialistas y liberales) sustituyan al primer ministro hasta el jueves por la tarde y amenazó, en caso contrario, con convocar una manifestación, según informó la emisora InfoRadio.
El presidente húngaro, László Sólyom, pidió asimismo, poco después del cierre de los colegios electorales, que el Parlamento magiar sustituya a Gyurcsány. Los comicios del pasado domingo se realizaron en un ambiente político tenso, marcado por las manifestaciones que duran desde hace dos semanas, cuando se filtró a la prensa un discurso de Gyurcsány en el que admitía haber mentido sobre la situación del país para ganar las elecciones legislativas.
En los quintos comicios municipales que celebran desde la caída del telón de acero, los húngaros eligieron a los representantes y alcaldes locales, así como a los integrantes de los 19 municipios regionales, más el de Budapest. Mientras, en la plaza Kossuth continuaron ayer de forma pacífica las manifestaciones. |