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Policías georgianos trasladan a los cuatro supuestos espías rusos. Afp |
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Rusia cumple sus amenazas al cortar toda comunicación con Georgia
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Tiflis entrega a la OSCE a los cuatro militares rusos acusados de espionaje
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Sergio Imbert/Efe Moscú
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Rusia impuso ayer un bloqueo por tierra, aire y mar contra Georgia, pese a que los cuatro presuntos espías rusos detenidos en Tiflis ya están en Moscú gracias a la mediación de la OSCE. El Ministerio de Transportes declaró congelada toda comunicación «aérea, por carretera, ferroviaria, marítima y fluvial», mientras que el de Comunicaciones anunció la suspensión del servicio postal. Simultáneamente, el Senado ruso adelantó que debatirá hoy la posible adopción de sanciones económicas y energéticas a Georgia en represalia por la detención y encarcelamiento la semana pasada en Tiflis de los cuatro altos oficiales acusados de espionaje.
El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó el domingo a Georgia de «terrorismo de Estado» y describió la detención de los militares como una «toma de rehenes». El dirigente de la Duma rusa, Boris Grizlov, también tachó ayer de «terrorista» la política de Georgia y anunció que los diputados han redactado enmiendas legales para ceder al Gobierno la facultad de prohibir las transferencias bancarias y envíos postales de dinero a otros países como «instrumento de sanciones».
Fuentes oficiales estiman que de los más de un millón de georgianos que hay en Rusia solo un 1% trabaja legalmente, mientras sus transferencias bancarias a Georgia equivalen a casi el 20% del Producto Interior Bruto del país caucásico. El Servicio de Migración afirmó que los georgianos lideran por el número de delitos cometidos por extranjeros en Rusia y dio cuenta del comienzo de una campaña de detenciones para su deportación.
Estos anuncios se produjeron en cadena poco después de que las autoridades georgianas comunicaran su decisión de entregar a los detenidos a una misión mediadora de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. El presidente de la OSCE, Karel de Gucht, llegó ayer a Tiflis para mediar en esta crisis diplomática y, tras reunirse con el presidente Mijail Saakashvili, recogió a los militares rusos en la sede la Fiscalía General de Georgia.
«Deportados»
El ministro de Exteriores, Guela Bezhuashvili, representó a las autoridades georgianas en la entrega de los oficiales rusos, que inmediatamente fueron trasladados en vehículos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa al aeropuerto para partir hacia Moscú. Un representante de la Fiscalía comunicó a los oficiales rusos que eran «deportados» de Georgia y que se les prohibía el regreso al país por haber participado en «actividades de espionaje». |
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