La Audiencia Nacional autorizó ayer al equipo médico de la prisión de Algeciras (Cádiz) el traslado del preso Iñaki de Juana Chaos -que el pasado 7 de agosto comenzó una huelga de hambre- desde el hospital comarcal de esta ciudad hasta un centro especializado ante la gravedad de su estado.
La sección primera de la sala de lo penal de este tribunal adoptó esta decisión a instancias de la Fiscalía, que ayer por la mañana pidió que «a la mayor urgencia» se autorizara a la administración penitenciaria a ingresar a De Juana «en el centro hospitalario que aquélla considere más apropiado, y en el momento que estime más indicado», para prestarle la asistencia médica precisa.
La Fiscalía justificó su petición con el último informe médico sobre el recluso, que explica que «está sufriendo un grave deterioro de su salud con un elevado riesgo para su vida a corto plazo».
La asistencia médica que precisa De Juana, según el fiscal, «requiere que su control y tratamiento se realicen en un centro hospitalario no penitenciario con recursos especializados para hacer frente a la situación descrita».
Ante esta petición, la sala acordó autorizar, «si el equipo médico del centro penitenciario lo considera oportuno, el ingreso del interno en un centro hospitalario que se considere adecuado por el tiempo necesario hasta recibir la oportuna alta médica y con las medidas de seguridad que se entiendan necesarias».
El ministerio público pretende garantizar con el traslado y el tratamiento la presencia del recluso en el juicio señalado en la Audiencia Nacional el próximo día 27, en el que la Fiscalía pedirá para él 96 años de cárcel por amenazas terroristas a seis responsables de centros penitenciarios, realizadas en dos artículos suyos publicados en el diario "Gara". El procesamiento de De Juana por estos hechos evitó que fuera excarcelado el pasado 3 de agosto, fecha en la que habría liquidado definitivamente las penas -que sumaban casi 3.000 años de prisión- a las que fue condenado en el pasado por su participación en distintos atentados.
En su escrito de conclusiones provisionales, el fiscal considera a De Juana, que fue miembro del comando Madrid de ETA en los años 80, autor de un delito de integración en organización terrorista y de seis delitos de amenazas terroristas y, además de las penas de prisión solicita que indemnice con 12.000 euros a cada una de las seis personas amenazadas en esos artículos.
Aunque ha cumplido ya condena por integración en organización terrorista, el fiscal considera que debe volver a ser juzgado por este delito porque «en vez de desligarse de la banda criminal ETA y arrepentirse de los múltiples crímenes cometidos en su nombre, decidió que la prisión era un marco nuevo en el que poder ejercer su militancia».
De Juana, que el pasado 7 de agosto dejó de ingerir alimentos y decidió beber sólo agua en protesta por su situación, permanece ingresado en el hospital comarcal de Algeciras desde el 19 de setiembre, poco después de que la Audiencia Nacional acordara que se procediera a su alimentación forzosa en el caso de que peligrara su vida o hubiera riesgo de daños irreparables a su salud. |