El estadounidense Robert D. Kornberg ha obtenido el Premio Nobel de Química 2006 por sus estudios sobre la base molecular de la transcripción eucariótica, cuarenta y siete años después de que su padre, Arthur, recibiera el mismo galardón pero en medicina y compartido con Severo Ochoa por sus estudios sobre la transferencia de la información genética de una molécula de ADN a otra. Kornberg hijo, pese al cambio de disciplina en el premio, también es catedrático de medicina y ha seguido de alguna forma el trabajo paterno ya que el Nobel se le ha otorgado por describir cómo esa información es copiada fuera del núcleo celular para ser usada en la producción de proteínas.
De hecho, el científico recibirá el galardón por haber sido «el primero en explicar la historia familiar sobre la vida» a través de la transcripción de la información genética del grupo de organismos denominados eucarióticos, ya que para que el cuerpo pueda utilizar la información almacenada en sus genes, es necesario primero hacer una copia de esa información y transferirla hacia el exterior de la célula, donde es utilizada para la producción de proteínas. Todo este proceso de copiado es denominado transcripción.
«No hay duda de que la investigación básica de Kornberg dará frutos por el bien de la humanidad. Abre perspectivas para nuevos medicamentos como antibióticos», dijo Per Ahlberg, portavoz del Comité Nobel.
«Agradezco ser una de al menos 50 personas que han trabajado en esto. Fueron colegas suecos, franceses y alemanes. La mayoría eran europeos», declaró ayer de madrugada Kornberg, minutos después de recibir el anuncio, en declaraciones desde su casa en Stanford. Kornberg publicó sus investigaciones hace cinco años, por lo que la distinción le llega relativamente rápido.
«La llamada desde Estocolmo fue tan sorpresiva que todavía estoy temblando. Había estado despierto casi 48 horas, por haber viajado desde la zona horaria europea», dijo. «Hay cosas en la vida son simplemente tan increíbles que no se las espera jamás. Jamás me soñé esto».
Explicando por qué Estados Unidos acapara los premios Nobel científicos, señaló que «es la magnitud sin precedentes del apoyo público a las ciencias en Estados Unidos. Y es simplemente el tamaño de la comunidad científica». |