LOS PRINCIPIOS básicos en los que se sustenta el proceso de paz en Irlanda del Norte fueron analizados al detalle en las reuniones que mantuvo ayer en Belfast el consejero de Justicia del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga, con altos funcionarios. Según explicó él mismo en un descanso, el esquema basado en alto el fuego, diálogo y consulta también puede ser de aplicación en Euskadi. Sobre el último punto, el consejero destacó la posibilidad acordada en su día de que cada siete años se pueda preguntar a los ciudadanos norirlandeses acerca de una eventual modificación de su estatus político.
A tenor de las explicaciones de sus interlocutores, Azkarraga resaltó la importancia de un proceso en el que no haya vencedores ni vencidos, en el que sólo se utilicen las vías políticas y con una mediación internacional respetada por las partes. Para el consejero, «son muy importantes las consecuencias de los conflictos, pero siempre hay que ir a las causas originarias» de los mismos.
Respecto a los presos, Azkarraga subrayó que la liberación de todos ellos se produjo en el período 1998-2000, años antes de que se hiciera efectivo el desarme del IRA. No quiso establecer ninguna comparación con el caso vasco, pero sí consideró interesante recordar la manera en que se ha ido encauzando un largo y sangriento conflicto que se ha saldado con la pérdida de 3.500 vidas humanas y que ha dejado cerca de 50.000 heridos.
Azkarraga mencionó que en el caso irlandés no se ha producido una utilización de las víctimas para fines partidistas y explicó que ni tan siquiera se les ha dado indemnizaciones económicas específicas, sino mera ayuda psicológica.
El consejero vasco tuvo ocasión de reunirse, entre otros, con Sam Pollock, de la oficina del Ombudsman de la Polícia, institución creada para vigilar de cerca cualquier abuso que se pueda cometer en las filas policiales. La antigua Policía norirlandesa, el RUC, compuesta en más del 90% por miembros de la comunidad protestante y temida por los católicos, ha dado paso en el proceso de reformas en curso al PSNI, en el que se pretende igualar la presencia de efectivos de las dos comunidades. Pollock señaló que la constante vigilancia del Ombusdman está convirtiendo a la Policía norirlandesa en ejemplo a nivel europeo. |