La noticia publicada sobre el presunto "chivatazo" a ETA de la detención que se iba a practicar a varios miembros de la supuesta red de extorsión hace ya varios meses está teniendo importantes repercusiones, tanto dentro del Parlamento español como fuera. Mientras el juez Baltasar Garzón desestimaba en la Audiencia Nacional la denuncia del colectivo Manos Limpias contra el jefe de Seguridad del PSOE como supuesto autor de ese "chivatazo", José Luis Rodríguez Zapatero pedía al PP respeto por las actuaciones jurídicas y Mariano Rajoy acusaba al gobierno de «esconderse detrás de un juez».
Para Rajoy es de «enorme gravedad» que esa situación pueda haberse producido. Pero aún más grave es que el titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se niegue a comparecer para explicar el asunto. Por ello, acusó en el Pleno del Congreso de los Diputados al Ejecutivo socialista de estar «volviendo a los peores años del felipismo», con «filtraciones, enredo y ocultismo» de por medio. «¿Por qué se callan? Mi obligación es preguntar y la suya es responder», añadió.
El presidente del PP iría después más allá, y acusaría a Zapatero de «esconderse detrás de un juez» por decir que el «chivatazo» no concierne al Ministerio del Interior. En un ambiente muy caldeado entre los diputados, Rajoy avisó de que seguirá demandando explicaciones al respecto.
La respuesta del presidente español no fue menos dura. Primero, manifestó serías dudas de que Rajoy «tenga claro lo que es una democracia», y después le hizo un llamamiento a «respetar alguna vez a la justicia después de lo que se está viendo estos días», en clara referencia a las críticas "populares" a los jueces en cuanto al sumario de los atentados del 11 de marzo se refiere.
«A ninguno de los dos nos corresponde decidir si ha habido un acto antijurídico», manifestó Zapatero, para añadir que la pregunta de ayer de Rajoy sobre el "chivatazo" es lo que está estudiando «precisamente un juez». «sólo a la justicia le corresponde investigar, dirigir y resolver», apuntó el mandatario socialista, quien quiso remarcar el carácter secreto del sumario.
Y este nuevo cruce de acusaciones se producía apenas una hora después de que Baltasar Garzón, dictara un auto en el que desestimaba la denuncia de Manos Limpias contra Fernando Mariscal, jefe de Seguridad del PSOE entre otros, por el presunto "chivatazo" que motivó el debate de ayer. |