LAS ALERTAS se han activado en Francia por la aparición de tensiones y ataques de jóvenes a policías en barrios conflictivos, a tan sólo diez días del primer aniversario de la ola de violencia urbana que azotó el país durante tres semanas.
Esos signos inquietantes se acentúan porque Francia está sumida en una intensa pre-campaña electoral en la que la violencia, la inmigración y la situación de los indocumentados acaparan buena parte del debate político.
Candidato casi declarado al Elíseo, el ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, que mantiene un discurso de firmeza contra la violencia desde que asumió esa cartera en el año 2002, no está cosechando los resultados esperados contra esa lacra, que ya capitalizó el debate de las Presidenciales de ese año.
Según el Observatorio Nacional de la Delincuencia (OND), los actos de violencia contra las personas han aumentado un 6,23% entre octubre de 2005 y setiembre de 2006.
El temor a un eventual nuevo estallido de violencia ha aparecido en las últimas semanas, tras varios casos graves de agresiones y emboscadas a policías en barrios conflictivos de localidades situadas a las afueras de París. Fue precisamente en uno de esos barrios, en concreto en Clichy-sous-Bois (Seine-Saint-Denis) donde saltó la chispa de la grave ola de violencia urbana del pasado año 2005, en la noche del 27 de octubre, tras la muerte, electrocutados, de dos adolescentes que se habían escondido en un transformador para huir de la Policía.
Cabe recordar que hace un año ardieron más de 9.000 vehículos y un número importante de edificios durante las tres semanas de una ola de violencia sin precedentes, sin programa ni objetivos, que se avivó por unas declaraciones de Sarkozy, tildadas de incendiarias. |