El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, fue hospitalizado ayer en Ankara tras sufrir un mareo al salir de su automóvil. Erdogan fue sometido a controles cardiológicos, pero «el problema no es grave», según indicó el ministro turco de Exteriores, Abdullah Gul.
El jefe del Gobierno turco ya se encontraba débil en los últimos días, con problemas para conciliar el sueño y para realizar las digestiones, según señaló Gul. Los médicos del Hospital Guven de Ankara, donde fue ingresado, dijeron, por su parte, que no hay razones para preocuparse. Tras ser sometido a numerosas pruebas, Tayyip Erdogan recibió anoche el alta y se dirigió a su domicilio para reposar los próximos días. |