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El dirigente del Partido Unionista del Ulster, Ian Paisley, sale del Parlamento de Stormont. Efe |
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Primer tropezón del ‘‘acuerdo de Saint Andrews’’ por el boicot del ultraconservador Ian Paisley
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El líder de los unionistas anuló a última horala reunión que tenía prevista en Belfast con el máximo dirigente del Sinn Féin, Gerry Adams
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Javier Aja/Efe Dublín
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Cinco días después de presentarse con gran optimismo a los partidos del Ulster, el acuerdo de Saint Andrews tropezó ayer con la primera piedra en su camino hacia la restauración de la autonomía de la región, suspendida desde octubre de 2002. A las primeras de cambio, el líder del mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP), Ian Paisley, decidió boicotear una reunión en Belfast en la que estaba previsto que mantuviese el primer cara a cara con el máximo dirigente del Sinn Féin, Gerry Adams, con quien jamás ha cruzado palabra alguna.
La esperada foto de ambos líderes sentados en la misma mesa tendrá que esperar porque el reverendo no está contento con ciertos aspectos del calendario presentado por Londres y Dublín el pasado viernes en Saint Andrews (Escocia). Según Paisley, el Gobierno británico le había asegurado que el futuro viceministro principal del Ulster, quien casi con toda seguridad será el ‘‘número dos’’ del Sinn Féin, Martin McGuinness, debería mostrar su apoyo a las fuerzas de seguridad norirlandesas el día de la toma de posesión del cargo.
El acuerdo no menciona ese supuesto, pero sí obliga a los republicanos a aceptar la autoridad de la Policía autónoma norirlandesa (PSNI) antes del 24 de noviembre, fecha en la que se elegirá también al ministro principal, cargo para el que el candidato es el propio Paisley. Según algunos observadores, el líder unionista radical se frota las manos ante la posibilidad de ver cómo McGuinness, antiguo comandante del IRA durante parte del conflicto en la provincia, se «humilla» jurando públicamente lealtad a la Corona británica.
«Estamos en esta lucha por el bien del Ulster y la democracia y para hacer que el Gobierno británico cumpla sus promesas. Ninguna de estas promesas fueron verbales sino escritas. Saben que si no las cumplen desvelaremos esos escritos y se los haremos tragar», amenazó el reverendo. La reunión de ayer en Belfast del Comité Preparatorio de Gobierno era vista como el primer paso del citado plan, conocido como el ‘‘acuerdo de Saint Andrews’’ y cuyo objetivo es formar un Ejecutivo autónomo de poder compartido entre católicos y protestantes para el próximo 26 de marzo.
A pesar de que el acuerdo está cuidadosamente redactado para que los partidos ofrezcan concesiones a sus adversarios sin perder credibilidad entre su electorado, este equilibrio ha plagado de inconcreciones el documento. Esa es la opinión del líder del moderado Partido Unionista del Ulster (UUP, tercera fuerza de la provincia), Reg Empey, quien habló de «contenidos ocultos» en el citado pacto y de «pánico» en las filas del DUP y el Sinn Féin. «Está claro qué partes del acuerdo se están empezando a conocer ahora. Tenemos, además, un novio nervioso (Sinn Féin), una novia indecisa (DUP) y un matrimonio de conveniencia», explicó Empey. |
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