EL SENADO aprobó ayer una declaración de condena por los «episodios de violencia física y verbal» sufridos en las últimas semanas por varios dirigentes del PP y expresó su rechazo por la utilización de cualquier forma de violencia «dirigida a impedir o dificultar la libre expresión de ideas». Con esta declaración institucional, aprobada a instancias del PP, la Cámara Alta salió al paso de los ataques sufridos por dos de sus miembros, el candidato del PP a la Generalitat, Josep Piqué; y el ex presidente de la Xunta de Galicia y actual senador Manuel Fraga.
En el texto, leído en el Pleno por el presidente del Senado, Javier Rojo, la Cámara expresa su preocupación por la «reiteración de sucesos de esta índole», por cuanto suponen una «grave alteración» de la convivencia democrática. Estos hechos «amenazan con recuperar modos y actitudes de intolerancia contra el discrepante, que se consideraban desterradas de la vida política española», añade. Tras denunciar que los violentos han pretendido «acallar la voz de dos legítimos representantes del pueblo español», el Senado reafirma su compromiso con la defensa de la libertad ideológica así como con el conjunto de los derechos fundamentales y libertades públicas consagrados en la Constitución.
El 10 de octubre, el senador Josep Piqué, junto con otros parlamentarios nacionales y autonómicos del PP, fue increpado por un grupo de radicales que pretendían impedir la celebración de un acto en Martorell. El lunes, otro grupo de exaltados intentó boicotear una conferencia del senador Manuel Fraga en la Universidad de Granada. |