El portavoz del colectivo de familiares de presos de ETA, Etxerat, Estanis Etxaburu, consdieró ayer positivo el informe realizado por el Relator Contra la Tortura de la ONU, Manfred Nowak, y exigió a los Estados español y francés que sigan las recomendaciones del mismo y «acaben de una vez con la actual política penitenciaria». Asimismo, acusó a los representantes políticos vascos de «obviar esa realidad» ya que, aunque en los parlamentos vasco y navarro se haya debatido mucho sobre el tema, «no se ha tomado ninguna decisión ni compromiso» al respecto.
Etxaburu realizó estas declaraciones en el transcurso de una rueda de prensa en Donostia en la que compareció junto al el miembro del Observatorio vasco de Derechos Humanos Behatokia, Julen Arzuaga, y la miembro de Torturaren Aurkako Taldea (TAT), Alaitz Jauregi.
El portavoz de Etxerat denunció que «la tortura y los malos tratos no terminan con la detención y el traslado a las comisarías, sino que también se dan dentro de las cárceles con el aislamiento y la conculcación de derechos» y se felicitó por que en el exterior «se vea la realidad de la situación» gracias a este informe.
Julen Arzuaga criticó que el Gobierno de Zapatero «no haya dado ninguna respuesta a este informe» y consideró «preocupante» que aparezca ante las Naciones Unidas como «campeón en Derechos Humanos, dando lecciones pero sin hacer los deberes en su propia casa».
Por su parte, Alaitz Jauregi señaló que el informe de Manfred Nowak no hace sino «reafirmar nuestras denuncias». La representante del TAT subrayó algunas de las recomendaciones de ese informe como la referente a la incomunicación que, a su juicio, «es el primer paso de la máquina de la tortura». Por ello, exigió al Gobierno de Ibarretxe que acabe con esa medida «para acabar con la tortura».
Además, reclamó que se investiguen las denuncias de torturas «que solamente son archivadas» al tiempo que consideró que «no se puede olvidar todo lo que ha ocurrido hasta ahora y meterlo debajo de la alfombra». Por último, se dirigió a Zapatero para decirle que «si hay voluntad de verdad para acabar con la tortura este es el momento». |