«En europa hay una tendencia clara a la consolidación de las entidades financieras difícilmente parable», afirmó ayer el consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, quien, sin embargo cree que este proceso de concentración bancaria no se llevará a cabo a corto plazo porque la banca europea está obteniendo muy buenos resultados y «en una situación confortable es muy difícil que se produzcan procesos de consolidación que suponen cesión de poder».
Goirigolzarri, que intervino en un acto organizado por la Universidad Comercial de Deusto, se refirió a la estrategia de crecimiento internacional del BBVA que -explicó- se basa en tres vectores: el área México-Estados Unidos, el Plan Asia y Europa, donde «el proceso de consolidación entre los grandes jugadores del mercado financiero no se producirá en el corto plazo, pero donde, no obstante, estamos analizando distintas alternativas con la seguridad de que cuando se produzca esa consolidación nosotros estaremos ahí».
El consejero delegado del BBVA destacó que, a pesar de que el proceso de consolidación de la banca europea se viene produciendo desde hace años, se trata de un sector muy poco concentrado y destacó que «hay más de 20.000 entidades financieras, mientras que en el sector del automóvil a nivel global sólo hay 15 firmas». Respecto al mercado norteamericano, donde el BBVA ha entrado con fuerza y comprado ya varias entidades que le permiten rentabilizar su buena posición en el segmento de población latina y en el mercado de remesas con México y otros países de Latinoamérica, Goirigolzarri dijo que «la concentración bancaria es muy difícil por razones históricas y regulatorias». Puntualizó que hay un elevado número de entidades, muchas de pequeño tamaño porque el concepto de entidad bancaria es diferente al que tenemos aquí. En su opinión, la concentración bancaria en Estados Unidos va a llevar más tiempo que en Europa, pero también se producirá «porque es un proceso natural».
Los inmigrantes
José Ignacio Goirigolzarri aseguró que los bancos deben «aproximarse» al mercado inmigrante, todavía «sin bancarizar», que crecerá un 26% hasta 2008. Según sus cálculos, el sector financiero triplicará su valor en 2020 y pasará a representar del 6% al 10% del PIB mundial. El consejero delegado del BBVA se refirió a las nuevas oportunidades que surgen con motivo de las nuevas demandas financieras y aclaró que «son las nuevas necesidades de los actuales clientes, así como los nuevos segmentos que se incorporan al mercado financiero, los que ofrecen parte de la cadena de oportunidades». Así, los inmigrantes constituyen una «potencia emergente», que han pasado de representar un 0,4% de la población total del Estado español en 1990, a suponer un 8,3% en el último año. |