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Marcador simultáneo
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Juan Carlos Latxaga
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SE CONFIRMA que elpresidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra ya está felizmente recuperado de la afección cardíaca que hace unos meses le obligó a ingresar con urgencia en un centro sanitario y a resultas de la cual ha decidido renunciar en las próximas elecciones a la presidencia vitalicia de la que disfruta en su Comunidad Autónoma. Los síntomas de su mejoría son irrefutables. El paciente ha recuperado intacta su capacidad de decir tonterías con una frecuencia muy superior a la media del resto de sus colegas e incluso de la de los seres humanos considerados normales, y esa es una prueba tan fiable o más que la analítica más completa.
Rodríguez Ibarra ha vuelto en plena forma, permítaseme la licencia deportiva, para proclamar respecto a la nueva huelga de hambre que ha iniciado De Juana Chaos, que «si hubiera novecientos suicidas, estaríamos empatados», en referencia a los novecientos muertos atribuidos a ETA. El símil deportivo me trae a la memoria otro que empleó hace ya muchos años Martín Villa, ese demócrata de toda la vida, cuando era ministro de Interior del Gobierno de Adolfo Suárez, para dar noticia de un tiroteo en el que murieron dos miembros de ETA y un policía. «Dos a uno a nuestro favor», concluyó el actual presidente de Sogecable (¡qué cosas!) con la precisión de aquel viejo marcador simultáneo Dardo, precursor de los actuales videomarcadores. Tendremos que concluir, a tenor de sus manifestaciones, que a Rodríguez Ibarra y a Martín Villa les une, además de su afición al fútbol, una catadura moral nítidamente perfilada por la biografía de uno y las amistades del otro, políticas en ambos casos. Si les sumamos a Bono, «De Juana se podía haber suicidado antes de asesinar a 25 personas», tenemos la delantera completa. Un uno fijo en la quiniela. |
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