«La condena impuesta por la Audiencia Nacional a Iñaki de Juana es la última gota que rebasó el vaso» Arnaldo Otegi Batasuna
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EL PORTAVOZ de Batasuna, Arnaldo Otegi, valoró nuevamente ayer la situación por la que atraviesa el proceso de paz en Euskadi y lo hizo con un tono algo más conciliador que el de la víspera. Así, afirmó que los miembros de la izquierda abertzale «nos comprometemos a ir hasta el final» en el camino hacia el logro de la paz y la normalización política.
Otegi desveló que había ofrecido en una reunión a miembros del PNV y del PSOE su compromiso para «desactivar todas las expresiones de violencia» a condición de que «hagan lo mismo» con las actuaciones policiales y judiciales. Asimismo, rechazó que se les responsabilice de la kale borroka, haciéndoles parecer «los amantes de la violencia» y, por ello, expresó su compromiso de «ir pueblo a pueblo a intentar que no exista la que supuestamente nosotros organizamos, cosa que no es cierta».
A cambio, emplazó a los socialistas y al Gobierno español, por un lado, a que «desactiven las acciones judiciales y los controles de las fuerzas de ocupación» y a que tomen medidas en materia penitenciaria. Por otro lado, exigió al PNV que «haga lo mismo» y «desactive» a la Ertzaintza, en lo referente a «seguimientos, informes y detenciones» de miembros de la izquierda abertzale.
En una entrevista en ETB, explicó que el jueves se pronunció de una forma «contundente» para poder «alertar a la ciudadanía de que las cosas están como están» y de que el proceso de paz está bloqueado desde hace cinco meses por la falta de avances en la creación de una mesa de partidos y por la «persecución» a la izquierda abertzale, de la cual consideró que la condena a Iñaki De Juana es «la última gota que rebasó el vaso».
Otegi opinó que, a estas alturas, ETA ya «ha dado muestras fehacientes» de su voluntad para «buscar una solución democrática al conflicto» y afirmó que intentar verificarla, nuevamente, «busca alargar más en el tiempo el debate». Además, insistió en que la condena impuesta a De Juana, así como la política carcelaria, la ilegalización de Batasuna y otras resoluciones judiciales «ponen en riesgo el proceso».
Voluntad acreditada
Según recordó el portavoz de Batasuna, en los últimos tres años la banda ETA «no ha hecho ningún atentado mortal y lleva siete meses en tregua permanente». En consecuencia, intentar o seguir intentando verificar cuál es su voluntad busca «más alargar en el tiempo el debate que otra cosa porque la voluntad es manifiesta en el conjunto de la izquierda abertzale».
El líder de la izquierda radical manifestó que «existe una oportunidad, pero hay que encararla con ambición histórica» porque su organización tiene «la sensación de que cada cual entiende el proceso de una determinada manera». «Nosotros entendemos el proceso en clave de solución al conflicto político, ése es el proceso para nosotros. El proceso, después, tendrá consecuencias derivadas de la negociación entre ETA y el Gobierno en torno a las consecuencias del conflicto», señaló.
Para él, la «salida» a la situación de «crisis» que vive el proceso pasa por un «compromiso nítido, fundamentalmente de las fuerzas políticas de este país, para acordar el método mediante el cual ponemos en marcha el diálogo multilateral y la agenda política». |